Vol 4. Núm 11. 2016

Editorial

La política editorial de Alternativas cubanas en Psicología, es sobre todo la asunción de una visión, operacionalizada en una selección de textos, de lo que el gremio profesional de la disciplina, en nuestro país, entiende como su proyecto. De las ansias, los sueños, las metas y propósitos de las psicólogas y los psicólogos cubanos. Nuestra Psicología es propositiva.Y su propósito está más allá de su espacio propio tal y como lo han intentado demarcar.
Cuando el lector se introduce en lo publicado en uno u otro número, encuentra no solo lo realizado, sino en una lectura general lo que clama la atención de los especialistas de nuestra disciplina en nuestro archipiélago. Encuentra también a Cuba, sus dilemáticas, sus angustias creativas. Porque no hay, ni habrá una psicología con Cuba y para Cuba, que no sea capaz de estar latiendo junto a los cubanos y cubanas. Un psicología para los cubanos y las cubanas.
No puede estar fuera de nuestro campo de visión lo que se produce en otros contextos, y que refleja de muchas maneras un acontecer trascendente: el de nuestra región, el de aquellos y aquellas con quienes compartimos propósitos. Y es que, aun nacida bajo la hegemonía canónica de los paradigmas norteamericanos y europeos, en América Latina la psicología intenta adoptar rumbos diferenciados, marcados por un cambio en la postura del profesional (en las dimensiones científicas, éticas y políticas). Coherencia y congruencia marcan entonces nuestros retos.
Aquí se habla no solo de lo psicológico stricto sensu. Aquí se habla de la psicología también hablando de la vida real y cotidiana. Aquí se habla no solo de lo que hacen en su espacio específico los psicólogos y psicólogas, sino de sus actitudes ante la vida, de sus principios, de sus compromisos.
Aquí están las voces de los que, como dijo Galeano en su intervención inaugural de las jornadas “Chile crea”, en 1988:
decimos no al elogio del dinero y de la muerte… no a un sistema que pone precio a las cosas y a la gente, donde el que más tiene es el que más vale, y decimos no a un mundo que destina a las armas de guerra dos millones de dólares cada minuto, mientras cada minuto mata treinta niños por hambre o enfermedad curable… Decimos no a la mentira. La cultura dominante, que los grandes medios de comunicación irradian en escala universal, nos invita a confundir el mundo con un supermercado o una pista de carreras, donde el prójimo puede ser una mercancía o un competidor, pero jamás un hermano… decimos no al miedo. No al miedo de decir, al miedo de hacer, al miedo de ser… decimos no a la neutralidad de la palabra humana.
…Y diciendo no al triste encanto del desencanto, nosotros estamos diciendo sí a la esperanza, la esperanza hambrienta y loca y amante y amada.

Manuel Calviño
Director

Power by: Moises Soft