Vol 5. Núm 13. 2017
UNA ESTRATEGIA DIDÁCTICA PARA LA PREVENCIÓN DEL BULLYING
Gabriela Betsabé Gómez González María Antonieta Covarrubias Terán Adrián Cuevas Jiménez Facultad de Estudios Profesionales Iztacala UNAM
Resumen
En la actualidad los casos de Bullying van incrementando día a día. Existen varias condiciones ligadas a este fenómeno, entre las que se encuentra la carencia de herramientas personales como habilidades sociales y valores. Por esta razón se propone una estrategia didáctica para la prevención del Bullying, mediante la formación de valores en niños de educación básica. Estas herramientas se sustentan en actividades lúdicas, las cuales se basan en una temática infantil diseñada ex profeso (Los Piratas). El objetivo de crear esta estrategia es que los niños aprendan mediante el juego y obtengan enseñanzas a través de la reflexión.
Abstract
Today Bullying cases are increasing day by day. There are several conditions attached to this phenomenon, including the lack of personal tools such as social skills and values are. For this reason a teaching strategy for the prevention of Bullying aims, through the formation of values in children basic education. These tools are based on leisure activities, which are based on a children s theme designed ex profeso (The Pirates). The goal of creating this strategy is that children learn through play and get lessons through reflection.
Palabras claves
Bullying, valores, emociones, psicólogos, violencia,values, emotions, psychologists, violence

Introducción
En la actualidad, la violencia se ha convertido en un tema de creciente interés en distintas esferas sociales, entre ellas la escolar. De acuerdo con García, García y Delgado (2009), las causas por las cuales la violencia escolar está presente se vinculan a carencia en el desarrollo de: inteligencia emocional, autoestima, solución de problemas, control de emociones, asertividad, interacción verbal alumno-profesor, distribución y ocupación de espacios, además del uso de insultos y ofensas constantes. A este tipo de violencia escolar entre iguales se le conoce como Bullying.
El Bullying es una conducta de persecución física o psicológica que realiza un alumno contra otro, al cual elige como víctima de repetidos ataques, es una acción negativa e intencionada, sitúa a las víctimas en posiciones de las que difícilmente pueden salir por sus propios medios. La continuidad de estas situaciones provoca en los alumnos-víctimas cuadros de ansiedad, e incluso, cuadros depresivos (Cobo y Tello, 2008).
La violencia entre iguales no es algo que surgió de la nada, es algo que ya existía, pero que pocos le ponían atención y sobre todo los profesores, pues era normal ver a dos niños jugando bruscamente, además de que estos actos raramente tenían consecuencias; sin embargo, se fue presentando un incremento en la violencia, ya que se volvió más dañina con el uso de golpes. Esta violencia ha llegado al extremo de hospitalización del niño que es víctima de Bullying o miedo del niño a ir a la escuela.
En México la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) afirma que un 40% de niños de primaria y secundaria sufren de Bullying, es decir aproximadamente 7.5 millones de niños son golpeados o insultados en el entorno escolar. La CNDH también afirma que 3 de cada 10 niños de primaria han sufrido algún tipo de violencia (Universal, 2011). No es tan difícil explicar por qué el aumento de este porcentaje, pues aunada a la problemática social, cada vez se demuestra una mayor pérdida en los valores familiares, falta de comunicación y sobre todo un aislamiento infantil. Además, con la televisión suele suplirse el tiempo que los padres a veces no les pueden dar, contribuyendo a que los niños se empapen de hechos violentos.
Para poder decir que existe Bullying se deben de cumplir los siguientes criterios: a) que la víctima se sienta intimidada y  excluida, b) la víctima debe percibir al agresor más fuerte que él,  c) las agresiones deberán de ir aumentando en intensidad y d) que el lugar  de la agresión sea un ambiente privado, lejos de los adultos o docentes del plantel.
Algunas conductas de acoso que se presentan dentro del aula son:
Uso de apodos y sobrenombres
“Ley del hielo” (excluir de pláticas a la víctima)
Reírse o burlarse si se equivoca al hablar o de su apariencia física
Usar groserías o insultos
Criticar su forma de ser
Enviar mensajes escritos anónimos (amenazas o con dibujos obscenos)
Cabe señalar que en los ambientes escolares muchas veces se genera un ciclo de la violencia (Hernández, 2012), donde existen ciertas conductas continuas, las cuales se establecen en tres fases:
Fase 1. Acumulación de tensión: empujones o miradas impositivas, suelen ser en forma de broma o excediendo la confianza que se tienen entre sí.
Fase 2. Explosión: no son solo bromas casuales, sino una forma de afectar o dañar al agredido.
Fase 3. Reconciliación: ambos participantes están dispuestos a resolver las diferencias y restablecer la relación afectiva (ver figura 1).


Figura no. 1.     Ciclo de violencia

Existen distintos tipos de violencia, pero en las escuelas las que más se presentan son las siguientes:
Violencia física: tiene la intención de causar alguna lesión en el cuerpo, este tipo de violencia suele ser la más notable.
Violencia psicológica: Se representa por acciones y omisiones dirigidas a descalificar, controlar o intimidar a la persona.
Acoso Social: consiste en aislar al niño del resto de compañeros y del grupo, esto puede ser mediante abuso verbal, insultos, amenazas, actitudes crueles.
El Bullying consta de tres actores principales que interactúan; cada uno tiene sus características principales que los definen y también ciertas consecuencias, como puede apreciarse en la tabla 1.


Tabla 1.  Características y consecuencias de la víctima y agresor del Bullying

La tabla presenta los actores principales en el ejercicio del Bullying: la víctima y el agresor
(García, 2001,citado en Hernández, 2008). El tercer actor, o más bien actores son los testigos, quienes suelen ser compañeros que presencian la situación violenta; existen tres formas de actuar, la primera es reprobar la intimidación, es decir, acusan al agresor con algún profesor o defienden a la víctima; la segunda y tercera forma es aprobar la acción, solamente que en una se mantienen al margen de los hechos, no dicen nada se convierten en observadores y en la otra actúan, se ríen o se incluyen en la violencia de forma interpersonal (Cerezo, 2001).
Conde (2010), menciona que existen factores que propician el Bullying, los principales son: los individuales, la familia y los medios de comunicación. En el primero se considera un bajo coeficiente intelectual, mínima capacidad de resolución de conflicto, actitudes y conductas de riesgo (uso y abuso de alcohol y drogas), hiperactividad, temperamento difícil en la infancia, frustración, ansiedad y depresión. Todos estos problemas pueden provocar que el niño sea agresivo, o muy pasivo, alguien que logre defenderse sin utilizar la violencia como medio.
Algunos factores familiares que afectan son: los desajustes en la dinámica familiar que provocan falta de comunicación  entre niños y padres, teniendo como consecuencia que los niños se sientan solos y por lo tanto busquen otras alternativas para “distraerse”. Los padres son los que regulan y organizan las diferentes interacciones que ocurren dentro de la propia familia y de esta con el exterior, además se convierten en  los modelos de conducta para sus hijos.
Los medios de comunicación son el tercer factor; son quienes rigen el medio informativo, el de entretenimiento y algunas veces hasta un medio para educar a los niños. La televisión suele convertirse en la niñera cuando los padres están ocupados, pero realmente no se imaginan cuánta violencia existe en los programas que día a día ven sus hijos; en el 2002 Mesa hizo un recopilación sobre los actos violentos que se presentan en la televisión, los cuales están representados en la figura 2.

 


Figura 2. Violencia en la televisión.

Con este estudio,  Mesa llegó a la conclusión de que este tipo de violencia en los niños puede causar que: a) acepten gradualmente la violencia como un modo de resolver problemas, b) imiten la violencia que ven en la televisión y c) se identifiquen con ciertos caracteres, ya sea víctimas o agresores; con frecuencia se lleva este aprendizaje al juego, donde la línea entre juego y violencia es cada vez más delgada, quizás por la falta de valores que hoy en día caracteriza a nuestra niñez, o algunos otros factores los cuales manifiestan mayor violencia, convirtiéndose  el Bullying cada día más alarmante (Elías, Maher y Zins 2007).
Aunque es importante conocer las causas del problema, también lo es el cómo solucionarlo. Partimos de la premisa de que detrás de estos factores, causas y comportamientos en el ejercicio del Bullying, hay una intolerancia hacia el otro y una falta de respeto hacia lo que la otra persona piensa, dice y hace, que redunda en una imposición de sus deseos desde la postura de uno de los actores -el agresor. Por esto en el presente artículo se tiene como propósito presentar una propuesta psicológica basada en la formación de valores para la prevención del Bullying en niños de educación básica.
En la conformación de esta propuesta se hace necesario conocer los factores que pueden coadyuvar a los niños a defenderse o protegerse del Bullying.

Factores de Protección
Así como se mencionaron factores de riesgo, existen factores de protección, los cuales se dividen en dos: los individuales, que se consideran como desarrollo emocional y  los factores sociales, que se centran en la escuela.
El desarrollo emocional es la capacidad para escuchar a los demás; colocarse en la situación emocional del otro; respetar y considerar las opiniones ajenas; capacidad de compromiso y participación, pertenecientes al ámbito del desarrollo afectivo esenciales que benefician al niño. Aunque igual existen emociones como el enojo, la tristeza, la impotencia, entre otras, las cuales van haciendo que el niño en ocasiones se muestre inferior a los demás o bien sea intolerante ante cualquier situación y, por lo tanto, no se sienta capaz de solucionar un problema asertivamente,  buscando la manera más sencilla de escaparse de este.
El educar a los niños sobre sus emociones, permitirá que tengan herramientas de acción, es decir, si ellos tuvieran problemas en la escuela con sus compañeros no serían significativamente afectados debido a que cuentan con “escudos” óptimos que les permitirán reaccionar de forma adecuada (Álvarez, Becerra y Meneses, 2004).
Para que los niños alcancen este desarrollo emocional es necesario enseñarles habilidades sociales; de acuerdo con González y Monjas (1998), estas enfatizan las relaciones con pares, por lo que son necesarias conductas y habilidades tales como: saludar, hacer críticas y alabanzas, disentir, ofrecer ayuda, expresar opiniones, resistir a las presiones grupales. Otras habilidades importantes a desarrollar son:
Asertividad. Ser asertivo ayuda a desarrollar la autoestima y mejorar la comunicación interpersonal, haciéndola más directa y honesta, además sirve para defender los derechos, hacer peticiones y expresar opiniones personales, expresar sentimientos positivos y negativos (Caballo, 2000).
Autoestima. La valoración positiva o negativa que uno hace de sí mismo es importante y conforma la autoestima, esta influye en cómo se siente la persona, piensa, aprende, valora y se relaciona con los demás (Roca, 2007).
El segundo grupo de factores está compuesto principalmente por la escuela, ya que esta se considera como el entorno de conocimientos, donde los niños se desarrollan y tienen nuevas experiencias, debido a que todos aprenden y todos enseñan mediante experiencias, las cuales permiten que los niños y niñas vayan construyendo su imagen y creando confianza en sí mismos. En este lugar el niño comienza a vivir horas de autonomía, en las que tiene que empezar a tomar pequeñas decisiones.
Estas decisiones se toman en torno a las interacciónes entre iguales, que benefician a los niños en el desarrollo de sus habilidades sociales, las cuales serán necesarias para adquirir un sentido de pertenencia, así como la motivación para alcanzar logros o la obtención de su identidad, es decir el niño se va adaptando a su grupo de amigos para poder encajar en él y sentirse perteneciente a este (Papalia, Olds, y Felman, 2009).
Es importante tomar en cuenta la educación que los niños tienen desde casa, las enseñanzas que en algunos años los niños imitarán, por ello es necesario  evidenciarles los valores básicos (respeto, tolerancia, igualdad…) los cuales servirán para tener una adecuada convivencia con los demás.
El educar a los niños con valores les permitirá auto-respetarse y respetar a los demás, lo que propiciará dar y recibir un trato igualatorio. Con los valores debidamente interiorizados podemos evitar que los niños comiencen a robar o a contestarles a los padres (Ortega y Minguez, 2004).
Uno de los valores centrales es el respeto, porque engloba a todos los demás, ya que, si no se es tolerante implica no respetar las ideas de los demás, si no se es cordial no se respeta a los demás, y si por el contrario, se es tolerante, amable o cordial, favorece el ser una persona respetuosa.

¿Cómo aplicar estos Factores Protectores?
Bartram y Roe (2005; citados en Juliá, 2006) mencionan que el papel del psicólogo educativo está encaminado a realizar funciones de diseño, organización, coordinación, prevención y evaluación de procedimientos y servicios instruccionales, adecuados a las necesidades que se hayan detectado en el contexto escolar.
En las escuelas, con respecto al Bullying, el trabajo va orientado a enseñar a los niños a protegerse y evitar en lo posible la violencia. Una forma en que los niños pueden aprenderlo significativamente es el juego. El juego permite al niño aprender a controlar la ansiedad que le producen ciertas situaciones de la vida cotidiana, ya que en esta actividad lúdica van exteriorizando sus emociones y agresividad (Kaplan, 2008). Además promueve la integración, adaptación, igualdad y convivencia; conforme el niño se va relacionando con los otros, va aprendiendo a asimilar conductas tanto negativas como positivas.
El juego es la forma de enseñanza más placentera para los niños; a través del cual los niños aprenden e interiorizan los factores de protección, diseñando dinámicas y actividades lúdicas muy imaginativas. El presente artículo plantea incidir en los niños a través de la estrategia de situaciones vivenciales para que los niños aprendan haciendo.

Estrategia “Un taller para la prevención del Bullying”
Método
Población.- La propuesta está dirigida a niños en edad escolar; las actividades, lenguaje y ejercicios pueden adaptarse dependiendo de la edad.
Sesiones.- Se plantean ocho sesiones con ideas centrales sobre el Bullying, de las cuales se pueden derivar más subtemas. Las sesiones están organizadas en sesiones de una hora y media, pero pueden ajustarse a las necesidades de quien las lleve a cabo.
Estructura de las sesiones.- Cada sesión plantea un objetivo específico y las actividades a desarrollar. Se sugiere que cada sesión se inicie con un saludo, junto con un sondeo respecto a lo que aprendieron la sesión anterior, lo cual permitirá una evaluación de la comprensión de los temas y su recapitulación. Posteriormente, se recomienda introducir el tema a tratar, seguido por actividades diseñadas ex profeso, donde los niños participen activamente con sus vivencias o experiencias. Finalmente, se realizarán reflexiones grupales respecto al tema visto, así como un cierre donde se proporcionen frases alusivas al tema, que sinteticen lo visto en la sesión.
Temática.- Los temas que se abordan están pensados específicamente en factores que pueden contribuir a la prevención del Bullying (véase tabla 2).


Tabla 2. Temas del Taller

La propuesta aquí presentada pretende ser novedosa e interesante en su implementación, y de ventaja para el nivel preventivo de inserción en torno al Bullying.
La trama del Taller está centrada principalmente en un cuento sobre un niño que es muy violento pero en un sueño se le aparece un hada, esta le da un mapa para cruzar algunas islas y poder encontrar un gran tesoro; en el transcurso se encuentra con algunos personajes como piratas y de otro tipo, a través de cuyos encuentros y vivencia de aventuras se propician las reflexiones a lo largo de las sesiones del taller.
Dicho mapa contiene 5 Islas, denominadas “Las Islas de la Grandeza”, en cada una de ellas existen diversos personajes quienes les enseñan a los niños valores y/o emociones, a través de sus historias. En las siguientes tablas (3, 4, 5, 6, 7, 8, 9 y 10) se presentan los objetivos, personajes, actividades principales y las reflexiones de cada sesión del taller.
La estrategia implica que desde el inicio se disponga a los niños para la “vivencia de una aventura”, en la cual ellos podrán sentirse “piratas” , aunque estos personajes son diferentes ya que no serán malos, sino piratas “buenos e inteligentes”, se pretende que los niños se den cuenta de que todas las personas pueden cambiar y ser mejores. En el transcurso del taller se busca que los niños usen su imaginación para que de esta forma se adentren más en el o los mensajes que se les quieren trasmitir. 


Tabla 3. Sesión 1. Respeto y violencia

 


Tabla 4. Esperar mi turno para hablar


Tabla 5. Auto-respeto

 


Tabla 6. Sesión de evitar insultar y golpear a sus compañeros

Tabla 7. Sesión 5 emociones

Tabla 8.  Sesión 6 Solución de problemas


Tabla 9. Sesión 7 Auto-concepto

Tabla 10. Sesión 8 Recapitulación de lo aprendido en el Taller

Se plantea que al final de las islas los niños vivan la búsqueda del tesoro, porque la propuesta está construida de tal manera que sea vivencial, dinámica y no teórica, por lo tanto, se sugiere transformar el lugar donde se implemente el taller como adaptar a los niños como piratas, por ejemplo ponerles paliacates, o un parche, para que los niños se sientan identificados, pero sobre todo incluidos en el “juego”.
En esta estrategia se sugiere que el coordinador sea ameno y propicie que los niños identifiquen ciertas actividades con la vida cotidiana. La sugerencia más importante y una de las razones por las que se pensó el taller de esta manera es aprender a escuchar a los niños, tomar en cuenta sus opiniones y darles a conocer alternativas para la solución de problemas cotidianos.
Previamente a la aplicación del taller se debe de tener por lo menos dos sesiones de ambientación que les servirá a los coordinadores para detectar las necesidades del grupo con el cual van a trabajar, para esto será necesario realizar actividades de grupo. Para recolectar estos datos se sugiere hacer notas de campo ya que con estas tendrán más datos para saber si el taller puede ser aplicado tal cual o debe de ser modificado. Además hay que tomar en cuenta que como se trabajará con grupos, se deben de establecer reglas.

Evaluación
Se plantea una evaluación cualitativa, lo cual implicar atender a las acciones y  reacciones del niño, comentarios, reflexiones. La evaluación será un proceso continuo. Se sugiere que el coordinador o coordinadores realicen notas de campo para poder tener registrados los datos, los cuales indicarán lo que van aprendiendo los niños sesión tras sesión, los procesos, reflexiones y emociones que van presentando.

Conclusiones
La violencia entre iguales no solo es un tema de moda, sino un problema que se está presentando con mayor frecuencia con el paso del tiempo, por lo que implica un reto a profesiones como el psicólogo para la intervención en casos como este. Como se comentó anteriormente, Báez  (1993) menciona que el sistema educativo comenzó a contemplar a los psicólogos en la educación, a partir de que se generó una necesidad de dar respuesta científica-profesional a las demandas de quienes componen el contexto escolar, demandas que hoy en día se hacen más frecuentes a la par del crecimiento de diversos problemas, ya sea acoso escolar, depresión, problemas familiares, entre otros.
A partir del desglose de cada uno de estos problemas la presencia de la intervención psicológica se ha ido haciendo indispensable, debido a que en la escuela muchos niños necesitan apoyo, el cual no les es brindado por sus padres o por cualquier integrante de la familia. En estos tiempos existen muchos desequilibrios en cuanto a la educación que brindan los padres, la cual debería estar repleta de valores (respeto, tolerancia, igualdad, etc.), herramientas personales como la seguridad, el amor, la atención y la comunicación, siendo esta última la clave para poder resolver muchas de las problemáticas con las que los niños se van enfrentando.
El proceso por el que pasan los niños al desarrollarse demanda que estos tengan una convivencia sana en la familia, ya que si esta no existe muchas veces se enfrentan dentro de la escuela a diversas problemáticas; por ejemplo si a un niño en casa  los padres o hermanos siempre le dicen “tonto” o no sirves para nada y el niño solo los escucha y no hace nada, probablemente repetirá estos patrones en la escuela o, a la inversa, podría convertirse en un agresor para demostrarle a sus compañeros que no es un “débil”. Problemáticas como esta se dejan crecer por la contribución tanto de padres como de maestros o directivos, los cuales en ocasiones no se dan cuenta por lo que están pasando los pequeños o bien hacen oídos sordos.
Actualmente se está dejando crecer a los niños “solos”, lo cual no debería ser; se pretende una formación adecuada para los niños, en donde no solo sea preocupación de los psicólogos u otros especialistas, sino también de los padres de familia que tienen que abrirse camino para poder contribuir correctamente con la formación de sus hijos, principalmente en la inculcación de los valores y proporcionarles otras herramientas personales.
Aunque en la estrategia planteada no se indican actividades expresas con los padres, se incluyen trípticos que pretenden que los padres “volteen a ver” por lo menos unos minutos para poder reflexionar sobre diversas situaciones que han pasado tanto ellos como los hijos. A partir de lo propuesto aquí se podría realizar una intervención en forma de taller o proyecto en el que se involucre directamente a los padres y maestros de la escuela a la que asistan.
Uno de los objetivos de trabajar con los padres es que los niños realicen actividades extras para generar una “convivencia comunicativa”. De nada sirve estar con el hijo en casa y que cada uno esté en distintos cuartos sin hablarse, esto solo propiciará que el niño se refugie en otras cosas, por ejemplo en los medios de comunicación, los cuales muchas veces dan mensajes muy desvirtuados, mensajes que aparecen con demasiada frecuencia en las caricaturas en las que el personaje principal se presenta como alguien “tonto”, las novelas o películas que muchas veces en su contenido cuentan con demasiada violencia.  Se puede concluir que la clave del desarrollo óptimo del niño está en una convivencia positiva y frecuente con los personajes que se involucren en sus distintos contextos en los que se desenvuelve (amigos, maestros y familia).
Se pretende que los niños tengan una convivencia sana y que además se puedan sustentar a partir de habilidades sociales. Muchos de los niños no las han desarrollado, por lo que la tarea principal es ayudarles a ser asertivos, tener inteligencia emocional y además contribuir a que logren una adecuada autoestima.
La propuesta se basa en la realización de actividades y “juegos” que permiten impactar aún más en los niños, ¿Por qué juegos?, los niños están acostumbrados en la escuela a que se les explique algo, se les deje un ejercicio en el cuaderno y se supone que se ha entendido, mientras que a los dos o tres días será olvidado; desde nuestro punto de vista los “juegos” permiten aprender “disfrutando”, y de ellos pueden aprehender, por ejemplo, en qué situaciones se hacen presentes los valores y cómo es que podrían reaccionar. El propósito esencial es que con la ayuda de los juegos los niños aprendan a respetarse y respetar a los otros, a ser tolerantes para una convivencia sana y un desarrollo positivo.
El ver una película, una obra de teatro, el fragmento de una serie de televisión y hablar sobre lo visto, permite que el mensaje que se quiere dar no sea fatigante; estas actividades podrían hacerlas los padres con los hijos en casa. Se sabe que hoy en día la mayoría de los papás tiene muchas cosas que hacer, se propone que se hagan un pequeño espacio de media hora o más para demostrarles a los hijos que los quieren y que les interesa lo que les está sucediendo.
Como psicólogos una de las preocupaciones más importante es adentrarse en el ámbito escolar, abriéndose camino con propuestas sustentadas teórica y prácticamente, propuestas que deberán ser adecuadas a las situaciones y contextos demandantes. Esta estrategia va dirigida a los niños, sin embargo, sería muy importante centrarse en los padres, los cuales deben reeducarse, formarse e informarse para poder proveer a los niños de valores y herramientas personales. También sería necesario trabajar con los maestros, con los cuales los niños también pasan mucho tiempo. La formación adecuada de los profesores tendría que estar encaminada a la detección e intervención de problemas como el Bullying, así como la recomendación de actividades para la prevención de este.

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