Vol 5. Núm 14. 2017

Editorial

Pensamiento sin comunicación, sin visualización, sin ser escrito y divulgado, es pensamiento sin funcionalidad, sin vida útil, sin capacidad educativa o crítica, o desarrolladora.
Alternativas cubanas en Psicología cree y busca la visualización del pensamiento, de las experiencias, las investigaciones, los trabajos de psicólogos y psicólogas cubanas, y de la América Latina toda, pero no en el modelo de hegemonía que las tendencias neoliberales han diseminado por el mundo.
El modelo neoliberal dictamina lo que puede y lo que no puede ser visualizado; dictamina cómo y dónde tiene que ser visualizado (dictamina la noción de visualizado, y la noción de espacio de visualización). Establece los parámetros de la calidad, de lo valioso, y recorre un camino que va dejando atrás, a un lado, excluido, todo lo que suponga una noción crítica de cientificidad, de profesionalidad, para imponer un par de nociones reingenierizadas de sus modelos de consumo y valor. Estas son las nociones de excelencia e impacto, que son las representantes de imagen y ventas en la ingeniera neoliberal del mercado.
Las instituciones universitarias, y no solo estas, corren detrás de la farsa. Su objetivo: ubicarse en los primeros lugares del ranking de universidades: esto es, lograr una imagen de excelencia que aumente las ventas, entiéndase ser las más buscadas, las más consumidas, pertenecer al grupo selecto de aquellas en las que todos y todas quieren ingresar. Entre otras cosas, para aprovecharse del ciclo de apropiación según el cual, un graduado de una de estas universidades tendrá mejores oportunidades de empleo.
Las ideologías que animaban los proyectos universitarios se van debilitando. Van quedando en el campo de la alternatividad, de lo que no se reconoce formal ni institucionalmente. O entras por el aro, o no eres más que una ilusión.
Cuba, asediada hoy por la ideología neoliberal, desde afuera y desde adentro, vive las mismas tensiones. Las actitudes equívocas asumidas por algunas instituciones, son las mismas. Entrar en el concierto de las mismas voces monolíticas, hegemónicas, parece ser la palabra de orden. Parece que ya no queremos ser nosotros mismos, sino los otros mismos.
Como señala Atilio Borón,
“… en sus esfuerzos por establecer una evaluación “objetiva” del desempeño de nuestros profesores, los comités y jurados de los diversos organismos estatales encargados de supervisar la actividad académica, otorgan a un artículo publicado en alguna revista norteamericana un puntaje muy superior al asignado a un libro publicado en nuestros países (Borón 2006, pp. 100-101).
Las contradicciones entre ciertos resguardos políticos que se mantienen, y la incongruente posición neoliberal, producen una suerte de prácticas contradictorias que pueden favorecer el deterioro del pensamiento propio, nacional. Por solo testimoniar con un ejemplo, a los investigadores y profesores se les exige la publicación en Revistas de “alto impacto” (por cierto, el mayor impacto es el desastre ideológico que acarrean). Solo así obtendrán evaluaciones buenas, solo así obtendrán apoyo institucional, solo así obtendrán Premios (siguiendo la más obsoleta tradición del conductismo, desde Pavlov, pasando por Skinner, hasta las versiones más contemporáneas).
Sin embargo, si revisamos el listado de aquellos a quienes se ha otorgado el Premio Nacional de Ciencias sociales, nos encontramos que no tienen publicaciones ni en Scopus, ni en Scielo, que su obra contundente, mayoritaria, en algunos casos única, es ensayística, adolecen de las investigaciones empíricas que se premian hoy. Definitivamente no cumplen con las normas de estricta observancia para entrar en el mundo de la excelencia. Pero no lo dude nadie, son el pensamiento social cubano vivo, revolucionario.


Lo mejor del pensamiento social cubano quedaría fuera de juego si se aplicaran a los merecedores las normas que se imponen a los por merecer. Entonces ¿de dónde van a venir aquellos, los intelectuales orgánicos del país, de la revolución, si el modelo de obra de consagración está siendo eliminado en las bases de donde pudiera emerger?
El modelo que se quiere imponer, por obra y gracia del ejercicio del unilateralismo, atenta contra el desarrollo del pensamiento social, atenta contra el combate ideológico, contra lo nacional, lo autóctono, lo diverso. Estamos en la hora de cambiar todo lo que tenga que ser cambiado. Y no hay dudas de que esta presunción de sombra neoliberal tiene que ser cambiada.

Manuel Calviño
Director

 

Referencia bibliográfica

Borón, A. (2006). Diálogos sobre el poder, el estado y la revolución. La Habana: Editorial Centro de Investigaciones y Desarrollo de la cultura cubana “Juan Marinello”.

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