Vol 1. Núm 1. 2013
GUSTAVO TORROELLA: “YO VENGO DE TODAS PARTES”.
Karima Oliva Facultad de Psicología. Universidad de La Habana.
Resumen
Entrevista realizada al Dr. Gustavo Torroella, fundador de la Escuela de Psicología de la Universidad de La Habana. Febrero del 2005.
Abstract
Interview with Dr. Gustavo Torroella, founder of the School of Psychology at the University of Havana

Gustavo Torroella

En enero de 1962, bajo el amparo de la Reforma universitaria, en la Universidad de La Habana, nace la Escuela de Psicología. En el reducido grupo de los artesanos de la conversión en realidad de aquél sueño, estaba el Dr. Gustavo Torroella, un “pionero de la Psicología en Cuba” como acertadamente señala Román (2006). Había nacido en 1928. En 1942 obtiene el título de Doctor en Filosofía y Letras en la Especialidad de Psicología y Filosofía, en la Universidad de La Habana. Realizó estudios de postgrado en Ciencias Sociales en la Universidad de Duke, North Carolina, EE.UU. Obtuvo el título de Master in Guidance and Counseling, por la Universidad de Columbia, New York. Con su fallecimiento, el 6 de junio de 2006, los psicólogos y psicólogas cubanas perdimos a un gran maestro. Sea este un homenaje a quién dedico su vida a nuestra disciplina.

En enero de 1962, bajo el amparo de la Reforma universitaria, en la Universidad de La Habana, nace la Escuela de Psicología. En el reducido grupo de los artesanos de la conversión en realidad de aquél sueño, estaba el Dr. Gustavo Torroella, un “pionero de la Psicología en Cuba” como acertadamente señala Román (2006). Había nacido en 1928. En 1942 obtiene el título de Doctor en Filosofía y Letras en la Especialidad de Psicología y Filosofía, en la Universidad de La Habana. Realizó estudios de postgrado en Ciencias Sociales en la Universidad de Duke, North Carolina, EE.UU. Obtuvo el título de Master in Guidance and Counseling, por la Universidad de Columbia, New York. Con su fallecimiento, el 6 de junio de 2006, los psicólogos y psicólogas cubanas perdimos a un gran maestro. Sea este un homenaje a quién dedico su vida a nuestra disciplina.

KO – Ante todo quiero agradecerle el haber accedido a darme esta entrevista. Por encima de mis intereses como investigadora de la historia, de la enseñanza de la Psicología en nuestro país, quiero poner sus vivencias, sus experiencias, las anécdotas que quiera contarme sobre esos años de fundación de la Escuela de Psicología de la Universidad de La Habana.
GT: Qué bueno que te interese el tema. Y qué bueno que quieras partir de la experiencia personal y de lo vivencial y no convertir la historia en una historia hechológica, factual. ¿Por dónde te empiezo?
 

KO – Pues por Usted.
GT - Yo he enseñado Psicología en tres o cuatro lugares. Primero fue en el Instituto del Vedado, en los años cuarenta y hasta que pasé a la Universidad en el 62. Allí fundé el primer Departamento de Orientación y Psicometría de todos los Institutos de la República. Cobrando lo mismo, yo trabajaba el doble, porque, además de enseñar Psicología, me inventé un trabajo nuevo: el Departamento de Orientación. También di clases de Psicología en la Universidad Católica de Villanueva, antes del 59.
Entonces, se comienza a implementar la Reforma Universidad, y nos llaman a Aníbal20, a González Puig21 y a mí, y creamos la Escuela de Psicología. La Reforma Universitaria requería que las direcciones fueran hechas por un trimandato, y yo estuve allí, en el año 1962, abriendo las puertas a la enseñanza de la Psicología en la Universidad habanera.
Al pasar a la Universidad creé también el Departamento de Orientación. Yo tenía las dos direcciones. La de la Escuela de Psicología, conjuntamente con estos dos compañeros, Anibal y Ernesto, como Co-director, y el Departamento de Psicología Educacional. Yo era el titular de Psicología Educacional y Técnicas de Evaluación y Diagnóstico Psicológico. También llevaba el Departamento de Orientación para ayudar a los estudiantes de los institutos en la orientación profesional. Por primera vez editamos unos 17 folletitos, unos plegables para cada carrera.
En el 70 pasé a la Academia de Ciencias a crear el Departamento de Psicología. Allí continúo la docencia, porque yo daba cursos allí. La Academia era sobre todo un centro de investigaciones, pero entonces yo daba cursos de Metodología de la Investigación. Luego fueron otros cursos más, desde 1970 al 84.
En el 84 pasé al Pedagógico y creé otro Departamento de Orientación así que en cada centro laboral además del trabajo por el que me pagaban inventaba otro trabajo que era el de Orientación. El Departamento se llamaba Servicio de Orientación y Desarrollo, lo continué hasta mi jubilación. Al jubilarme, pues bueno estaba aburrido jubilado y entonces propuse que se creara y se creó en el otro Pedagógico, el Latinoamericano y Caribeño, el IPLAC, la Cátedra de Educación para la Vida y hace dos años pasó a ser Educación para el Desarrollo Humano y ahora estamos preparando un programa de Educación a Distancia dentro de este mismo tema.

KO - ¿Cómo fueron los inicios, cuando se funda la Escuela de Psicología en el año 1962?
GT - Nosotros trabajamos primero en buscar un método para la selección de los estudiantes. Como se trataba de una materia tan popular como la Psicología, al abrir la matrícula pues cayó una avalancha como de trescientos, cuatrocientos, o quinientos optantes. Se llenó aquello, y entonces nosotros nos llevamos las manos a la cabeza como ahora estoy haciendo, diciendo cómo vamos a resolver esto. Entonces fui el autor de un cuestionario selectivo con el cual nos dábamos cuenta de la persona que era quien nos pedía ingresar. El cuestionario era para hacer una decantación, una especie de selección previa, y después hacíamos a doscientos o cien la entrevista y había una gran correlación entre los resultados del cuestionario y los de la entrevista. De modo que los que aprobaron por el cuestionario prácticamente todos, aprobaron también por la entrevista.
Del primer grupo que entró yo tuve la suerte de escoger a los mejorcitos y creé el Departamento de Orientación. Me llevé a los muchachos de primer año, ya se les daba una autorización para que trabajaran, yo tengo una fotografía del grupo que creamos el Departamento de Orientación.
Nosotros seguíamos las normas didácticas o pedagógicas de la Universidad, una universidad basada todavía en la enseñanza del profesor, de la bibliografía. No vamos a decir una mentira de que hicimos una revolución al comienzo porque la Escuela estaba insertada en una universidad bicentenaria, y teníamos que seguir las tradiciones de magíster dictis, lo que dice el maestro. Aunque tratamos de renovarla. Nosotros, los tres compañeros, Ernesto, Anibal y yo, teníamos ideas novedosas. Yo traía las ideas frescas de la Universidad de Columbia, de la innovación de la Educación, de la Orientación. La Universidad de Columbia es la cuna de la Orientación. Aníbal como González Puig se formaron en Cuba, fuimos compañeros de Filosofía y Letras, los tres fuimos compañeros de cursos de Filosofía y Letras de modo que los que fundamos la Escuela no fuimos psicólogos oficialmente. No teníamos la licenciatura. Simplemente fuimos filósofos, letrados que teníamos una especialidad en el último año. Déjame decirte que la seguimos los tres. Era la especialidad de los estudios psicológicos y filosóficos. Filosofía y Letras era la carrera que preparaba a los profesores. Tenía cuatro años de los cuales tres eran generales y el cuarto era la especialidad. Esto era en la Facultad de Filosofía y Letras, y duró hasta el triunfo de la Revolución. Después ya cambió. Tenía la Especialidad de Literatura, Geografía e Historia, y la de Filosofía y Psicología.
Esto mismo de las especialidades lo llevamos a la Escuela de Psicología. Estaban las especialidades de Clínica, Educativa, Social y del Trabajo y General. Yo dirigía simultáneamente la escuela, dirigía el Departamento de Psicología Educacional y dirigía el Departamento de Orientación. Después la Escuela fue evolucionando y pasó a ser Director una sola persona. Como Director queda Aníbal. Yo quedo con los departamentos que te decía. Y Ernesto se quedó con Psicología General. Además Aníbal con Psicología Industrial y yo con Psicología Educacional.
 

KO – Algunos especialistas nuestros que han mirado a la época destacan la pluralidad, la vinculación con la práctica, la construcción conjunta. Se refiere también la presencia de profesores con una formación dentro de la psicología norteamericana de la época, otros que había hecho su formación en argentina con otro matiz, profesores que llegaron a Cuba por la persecución política en sus países, e incluso profesores hispano-soviéticos. ¿Cómo recuerda Ud. esta época, de los inicios de los sesenta?
GT: Bueno, desde mi punto de vista, considero que la línea de pensamiento que prevaleció fue la soviética. Después se abrió un poco la francesa. Yo estuve en París por la UNESCO. Me designó la UNESCO para una comisión allí. Contacté con Zazzo y conseguí que viniera. Zazzo nos dio varias conferencias. Pero lo que predominaba eran los profesores soviéticos.
Yo siempre tuve una orientación de izquierda como Aníbal y como González Puig, porque el marxismo no se inventó en el cincuenta y nueve. Yo pertenecía a la Hermandad de Jóvenes Cubanos, fui fundador de ella con el padre de Diego González, González Martín22, Portuondo23 y otros jóvenes. La Hermandad de Jóvenes Cubanos era un grupo de jóvenes de Izquierda. En el 38 creamos el Instituto Popular del Aire, que divulgábamos la historia de Cuba desde un punto de vista del materialismo histórico y éramos un grupo. Algunos desertaron. Algunos que después se convirtieron en dirigentes de derecha. Entonces era el Instituto Popular del Aire, pero veníamos de la Hermandad donde hacíamos una labor de propaganda política, literaria, renovando las ideas, eso era cuando yo tenía 17 años, 18 años. De modo que teníamos un antecedente ya de izquierda. Donde yo estaba, en el Instituto de la Habana, no había nadie que me predicara Marxismo y yo salí caminando un día por la calle Reina y Escobar, allí estaba la Liga Antiimperialista y entré y dije: “yo quiero apuntarme a la Liga Antiimperialista”. Yo estaba en segundo año del Bachillerato. Una vez, contándole esto a una Viceministro amiga mía, le decía, “mira como era esto, uno se autodirigía”. Y ella me decía, “porque ya habías leído a Martí”. Y digo: “Es verdad. Era Martí quien me había comunicado esas ideas”. Teníamos un antecedente.
Se enseñaba entonces la Psicología Marxista, no soviética solamente. Era la influencia del Campo Socialista. Yo fui en excursiones con otros profesores más. Hicimos una excursión larga al Campo Socialista, y traje muchos materiales de allí, en el 66 o 67. Estuvimos como cuatro meses en la excursión. Éramos profesores de la Universidad, y de Psicología fui yo. Se acababa de fundar la Escuela. Entonces tuve la oportunidad de visitar Checoslovaquia, la Unión Soviética - Leningrado, Kiev, Moscú. Recuerdo Checoslovaquia porque mi sobrino era embajador y estuve en la casa de él. Después Hungría. Alemania más tarde. Los materiales que traje los divulgué y se enseñaron en la Escuela. Entonces tuve la suerte de que hice contactos y tuve relaciones profesionales con psicólogos y filósofos de la Unión Soviética, de Alemania, de Hungría, de Polonia y de Checoslovaquia. Y muchos de esos materiales se tradujeron y sirvieron de alimento a los compañeros de la Escuela. Principalmente yo diría que la influencia era de tipo soviético.
Ahora yo tuve un problema, y era que yo traje la influencia norteamericana de las pruebas psicológicas, y que estas eran combatidas. Yo tuve problemas personales porque era el innovador, el que iba contra la corriente y ahora todo el mundo va por allí. A mí me trajo mucho disgusto porque se decía que era la Psicología burguesa. Entonces era un error. Después, la Unión Soviética, donde se combatieron al principio, las comenzó a asimilar. Yo di cuatro conferencias y te voy a regalar después los folletos sobre la situación de las pruebas psicológicas en el Campo Socialista, y revelé que allí se combatían. Eso fue un decreto que hizo Stalin pero después... Hay una anécdota muy simpática de Zazzo24 visitando el laboratorio de este famoso neurólogo soviético, Luria. Nos contaba Zazzo que ellos combatían las pruebas psicológicas porque eran una herencia burguesa, pero visitando el laboratorio de Luria25, y Luria le enseñó todo aquello, todo lo que tenían y hacían allí. Entonces Zazzo le dijo: “Maestro, ¡que horror!, lo que usted tiene aquí son pruebas psicológicas” y Luria le respondió: “No, yo no le llamo así. Estos son experimentos psicológicos normalizados”. Y comenta Zazzo: “¡ah!, usted le llama así, yo le llamo pruebas psicológicas”. Fíjate hasta dónde va la superstición de la palabra. Como Stalin lo había combatido, él no quería sufrir el castigo de Stalin, y entonces le ponía experimentos psicológicos normalizados.
El mismo Test de Raven…bueno resulta que aquí se emplea mal, siempre se ha empleado mal, porque el Raven26 en la forma original tenía dos partes: vocabulario y las figuras, las matrices. Yo hice una prueba de vocabulario que estuve tres meses trabajando con ella, confeccionando una prueba de vocabulario que quisiera normalizarla ahora, y así completaba la parte que faltaba del Raven. No pudimos traducir el Raven porque las palabras que el normalizó, al traducirlas al español, ya no tenían el valor de la normalización. Me di a la tarea de hacer una prueba de vocabulario que normalizamos allí. Pero desgraciadamente con el tiempo ha ido bajando el nivel científico.
Entonces yo traje estas corrientes nuevas que fueron rechazadas. Después tuve la suerte de que todo lo que fue criticado se aceptó.
Yo daba Principios y Técnicas de Evaluación, y también enseñaba Orientación Psicológica, lo que da Calviño27 ahora.
La corriente que prevalecía era la corriente del Campo Socialista, que las había buenas. Por ejemplo recuerdo a la gente de Alemania, de Polonia. Yo traduje muchas cosas de ellos, que ahora estoy en la cuestión de que quiero publicarlas, todas esas traducciones.
En Bélgica estuvo Dieguito28 y Mayra29. Yo estuve más tiempo en Hungría, Polonia y Alemania. Hubo autores rusos. Estuvieron aquí. Yo los atendí, nos dieron conferencias. De Kosakovsky30 teníamos su libro de texto, y él estuvo aquí. Esta es la década del sesenta.
Para dar Motivación se usaba el tratado de Psicología del soviético este... Rubinstein31.
Bueno hubo una autora rusa, que toda la parte que él tenía escrita y no publicada, la recogió en un libro que se llama “Problemas Generales de la Psicología”. Es una maravilla, porque en este libro que escribió, es existencialista, y se plantea todos estos problemas de la vida humana, como categoría primera que no la explicamos en la Psicología.
Hubo un buen aporte del Campo Socialista, de filósofos alemanes, polacos, húngaros. Por ejemplo el Director del Departamento de Psicología de la Academia de Ciencias de Hungría. De la Unión Soviética, Leontiev
 

KO – No fue casual su vínculo con las pruebas psicológicas y su defensa de las mismas. Según conozco, su formación de base incluyó una experiencia fuera del país. Y creo además que fue una experiencia que lo marcó mucho.
GT – Efectivamente. Yo tuve una beca en los años 1954 y 55 en Columbia. La Universidad de Columbia es un centro progresista de los Estados Unidos. Casi todos los movimientos revolucionarios en Pedagogía y hasta en política vienen de la Universidad de Columbia.
Entonces cuando empieza la Escuela, aquí en La Habana, yo traía los aires renovadores, porque no todo lo que se hace en el norte es malo. Malas son las administraciones y el capitalismo, pero hay mucha gente buena y valiosa que apoyan incluso la Revolución Cubana. Entonces yo estuve dos años allí que me sirvieron de mucho, se me abrieron las puertas a todas las concepciones de la Pedagogía nueva, de la Psicología nueva, de la Psicología centrada en la persona. Yo tuve como maestros a los que fueron alumnos de los grandes psicólogos, de William James, de Rogers34. Algunos dieron clases allí pero ya cuando yo entré estaban muy viejitos y se estaban retirando, entonces yo tuve a los alumnos de ellos y disfruté de todo eso.
Cuando se abrió la escuela traté de incorporarle estos métodos nuevos, por ejemplo, los de la educación centrada en la persona, poniendo el énfasis en el aprendizaje; las técnicas estas de dinámicas de grupos, de incentivar a la participación, yo las llevé allá.
Entonces recuerdo que hicimos muchos trabajos de grupos, de orientación de grupos. Como yo dirigía el Departamento de 32, Vygotsky33… es el que tiene mayor vigencia, aunque desde el primer momento no, porque los libros de él se publicaron después. Al principio teníamos que habérnoslas con lo que nos mandaban esos profesores nuestros allá, después se comenzaron a publicar los libros.   Orientación, entonces llevé la técnica esta de orientación y trabajo del grupo. Todavía tengo por ahí papeles viejos de cursos que di de orientación grupal.
Te hablaba de todo esto para presentarte un marco en el cual evoluciona la enseñanza de la Psicología, de la enseñanza centrada en los textos a la enseñanza centrada en el alumno. Precisamente te obsequio un material que se titula Reflexiones sobre Enseñanza de la Psicología, donde hablo de la necesidad del cambio en la Pedagogía, de la enseñanza basada en la bibliografía a la enseñanza basada en la biografía.
 

KO - Esto que me dice es también muy interesante. El asunto no era solo los contenidos a enseñar, sino también las formas de hacerlo. Ud. buscaba formas novedosas de enseñar, que rompieran con la pedagogía tradicional.
GT – Así mismo. Yo trataba de introducir elementos nuevos de dinámica de grupo, pero prevalecía la enseñanza tradicional, en que sigue siendo el profesor el que lleva la voz cantante.
La Educación en los últimos años, el proceso de educación, enseñanza, aprendizaje, está transitando por una gran revolución que yo le he llamado Revolución Copernicana.
Como sabes, en la antigüedad predominaba la concepción Ptolemaica del mundo, Ptolomeo creía que el centro del Universo era la tierra, la concepción geocéntrica, y que todos los astros giraban alrededor de la tierra. Teníamos mucha importancia nosotros, éramos el centro del mundo, pero Copérnico, ese astrólogo que vivió en Cracovia, en la misma Universidad en que trabajó el Papa que acaba de morir, la Universidad de Cracovia, nos dijo que no. Yo he estado en los cubículos donde él hizo sus investigaciones con astrolabios, y entonces postuló que la tierra no era el centro, que el centro del sistema planetario era el sol. Pasaba así a una concepción heliocéntrica que consideraba que el sol era el centro. Después de eso hemos descubierto que tampoco es el sol el centro, el centro no se sabe a ciencia cierta donde está, porque hay millones de galaxias que están girando y  girando y se esperará un nuevo Copérnico que descubra cual es el nuevo centro en realidad.
Se ha comparado la Pedagogía con la concepción del mundo, como Ptolomeo creía que el centro del mundo era la tierra. La concepción tradicional que está ahora entrando en su declive consideraba que el centro de la Educación era la materia escolar, el texto y que por lo tanto los profesores, los alumnos y todo el personal educativo tenían que girar en torno a lo que los textos y los planes escolares proponían. Entonces se ha descubierto que en realidad el centro es el alumno, respondiendo a una concepción humanista que coloca al hombre en el centro, por lo tanto los textos, los maestros, todo el personal, los planes tienen que tributar al alumno. Lo repito: tienen que tributar al alumno, tienen que girar en torno al alumno y por lo tanto lo que va a regir el proceso serán las motivaciones, los intereses del alumno. Esto conlleva a otro aspecto de la revolución, que es un tránsito del énfasis en la enseñanza al énfasis en el aprendizaje, porque al poner en el centro al alumno y desplazar del centro al profesor, estás desplazando la enseñanza al aprendizaje del alumno, sus procesos de motivación.
Yo pienso que esto de la educación tradicional se basa en una concepción errónea del ser humano. Yo tengo una concepción bio-psico-social y espiritual del ser humano. Es el ser humano concebido en tres dimensiones, una es la biológica que tiene su programación biológica, la programación genética. Otra es la capa psico-social, que tiene la programación social que aprendemos a través de la socialización y este mismo proceso de socialización culmina en una etapa superior, que ya no es socialización del individuo, sino individualización de lo social. Es cuando el individuo interviene en la sociedad para aportar y crear. Entonces ya eso no es socialización, es individualización de lo social. Es un proceso de humanización, uno se humaniza, cuando, después de que no le queda más remedio que aceptar la programación genética que la tienes contigo, aceptar la programación social a través del proceso de socialización, irrumpe en el mundo con su obra creadora, con la libertad, haciendo cosas. Entonces ya el proceso completo de la humanización u hominización es el proceso mediante el cual incorporas la cultura pero al mismo tiempo irrumpes aportando con tu obra creadora, y se cierra el ciclo. Hablamos a veces nada más del hombre programado por la biología y programado por lo social y el resto del hombre, que es la esencia del hombre, no se menciona. El resto que no está en la socialización, está en la individualización de lo social. Hay una parte en la que el hombre es objeto de la cultura y otra parte en la que es sujeto de la cultura, es objeto a través de la socialización y hay gente que se muere siendo objeto porque nunca aporta nada, son puros objetos.
La Pedagogía y la Psicología tienen que buscar una visión holística del ser humano, y no andar dividiéndolo en procesos cognitivos y afectivos, en procesos biológicos, eso descuartiza al hombre. Hay que partir de una concepción holística, de una gran escala. Esta torre que te explicaba es una visión holística. Y comprender al ser insertado en una totalidad mayor que es hombre mundo, la relación hombre mundo, que es la vida humana, la categoría fundamental de la que no te había hablado antes. Entonces nosotros los psicólogos muchas veces nada más que estudiamos ese bicho de acá. Ocurre que ese bicho no está flotando en el aire, está en interacción. Ahora ese otro factor no lo estudia la Psicología que son los sistemas naturales y sociales.
En la escuela permanece cerrado el libro que siempre debería estar abierto, el libro de la vida. De eso habla Martí y no han hablado ninguno de los pedagogos. Él decía que cuando le escasearan las fuerzas y se sintiera viejo iba a escribir un libro que se titularía el Concepto de la Vida. No sé por qué lo dejó para el final. La vida real. Todos tenemos tres capas, el escenario, que es la apariencia, el obsenario, que es todo lo que reprimimos, lo que ocultamos, lo que queda fuera de escena, y el originario, nuestro yo auténtico, vital, profundo que está aplastadito entre el aparencial y el obsenario. Existen dos maneras para desarrollar este yo de cara a la vida humana, una es la vía interna de la meditación y otra vía es el encuentro de grupo cordial, la interacción, pero que el encuentro de grupo y  el encuentro con uno mismo son las dos vías de desarrollo del yo.
De ahí la importancia del grupo, en el método tradicional cuando habla el profesor es quien te reprime, te acota, y por eso solo se desarrolla el diez por ciento del potencial humano.
 

KO - En lo que hemos estado hablando se percibe el profundo sello humanista de su pensamiento.
GT: Bueno déjame decirte lo siguiente con respecto a esto. En cuanto a mi línea, yo siempre.... tú me decías ahorita que se parecía a Martí el artículo que te entregaba… hay un pensamiento de Martí que para mí define la vida: “yo vengo de todas partes y hacia todas partes voy...
 

KO - Arte soy entre las artes y en los montes, monte soy”
GT: Exactamente, para mí ese es el pensamiento más profundo de Martí y con el que me compenetro más, porque cuando yo me miro a mí, veo que vengo de todas partes. Yo tengo una teoría del futuro del hombre planetario que es la integración de los cuatro puntos cardinales valorativos, el norte, el sur, el este y el oeste. El norte tecnológico, el sur humanista, el este científico y el oeste místico, son cuatro aspectos que hay que integrar, ninguno es mejor que otro, son parciales, algún día el Sur tendrá que integrarse con el norte y será un hombre técnico, pero no el hombre al servicio de la técnica, sino la técnica al servicio del hombre, entonces haremos una ciencia y contaremos con una dimensión religiosa.
 

KO - ¿Qué nos sugiere en este camino de hacer y enseñar Psicología?
GT: Que existan muchos grupos de encuentro, grupos de encuentro no para tratar temas programados, sino para tratar temas existenciales, vivenciales, sobre la propia experiencia de vida. Yo tengo un material de cómo hacer grupos de encuentro, lo que tengo que hacerle una fotocopia, te lo voy a dar a ti. Los grupos de encuentro tienen una gran importancia para el desarrollo humano, porque potencian las dos vías de desarrollo, la meditación, el encuentro con uno mismo y la interacción.
Yo veo dos caminos, uno trabajar en el desarrollo de la Psicología Holística, trascender la fragmentación de todas las ciencias del hombre, la Psicología, la Pedagogía, todos tratan aspectos parciales. El gran problema es que hay que integrarlos en un conocimiento holístico que comprenda al hombre como un todo.
Lo otro es el divorcio que hay que superar entre los hechos y los valores. Hasta ahora la ciencia se creía que para que fuera verdadera se tenía que tratar nada más que de los hechos, que a ti no te gustaban ni a mi tampoco, describirlos y explicarlos. Pero es que el hombre tiene hambre de trascender la mera descripción y explicación de los hechos, quiere también indagar en las intenciones y quiere mejorar las cosas, quiere perfeccionar al mundo y a sí mismo, quiere transformar la realidad, sin olvidar la explicación porque hay que explicar. Pero no podemos quedarnos empantanados en la explicación.
El mundo no hay que contemplarlo hay que hacerlo. Esta es la cuestión ética. Hay que andar hacia una Psicología valorativa, que trascienda la postura de explicar los fenómenos y que encuentre en cada proceso una vía para crear valores, y para el desarrollo humano. Tu estudias en Psicología Cognitiva qué es el pensamiento, ahora ¿tú estudias cómo pensar mejor, cómo perfeccionar el proceso del pensamiento? Tu estudias las emociones y los sentimientos, ¿tú estudias cómo educar los sentimientos? Tú puedes estudiar los procesos volitivos pero lo más importante de la voluntad es que sea buena, que encamine al hombre a ser mejor. No es estudiar al hombre, es estudiar al hombre para hacerlo mejor, y que cada uno de los procesos que estudiemos, Karima, tenga al final un capítulo de cómo hacer que ese proceso sea mejor, cómo sentir mejor, cómo actuar mejor, cómo pensar mejor. Eso es lo más importante. Ahí yo terminaría.
KO – Lo reafirmo, maestro, profesor: Su pensamiento tiene un espíritu profundamente humanista.

No. Mi pensamiento es humanista. Viene de una filosofía humanista que pone al hombre, al ser humano, en el centro de todo. Mira hay que hacer una Revolución humanista que ponga al Estado, a la cultura, al arte, la economía y todo en función del hombre. No el hombre en función del arte, de la economía. El hombre no debe ser esclavo de nada. El hombre debe ser libre para él mismo, y todo lo que haga debe ser para tributarle a su desarrollo. Yo no sé si esto es subversivo o no. Yo creo que el espíritu de nuestra Revolución es precisamente el humanismo. Yo ofrezco toda mi cooperación, porque hay que hacerlo.
KO - Por supuesto. Muchas gracias.

Bibliografía
Román J. (2009) Gustavo Torroella Gonzalez-Mora (1918-2006): pionero de la psicologia en Cuba. Revista Latinoamericana de Psicología. v.38 n.3. Junio 22. P. 621-625. Bogotá.

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