Vol 7. N?m 19. 2019
GRACIAS A LA VIDA
Jorge Enrique Torralbas Facultad de Psicología, Universidad de La Habana
Resumen
El presente texto contiene las palabras de bienvenida, pronunciadas por el Maestro Jorge Enrique Torralbas, en el Acto de apertura del X Congreso Internacional de Estudiantes de Psicología, realizado en la Universidad de La Habana, y que reunió a centenares de jóvenes psicólogos y psicólogas en formación de más de doce países.
Abstract
This text contains the words of welcome, pronounced by the Master Jorge Enrique Torralbas, in the opening ceremony of the X International Congress of Psychology Students, held at the University of Havana, and brought together hundreds of young psychologists and professional psychologists in training of more than twelve countries.
Palabras claves
Formación en Psicología, Epistemología, Historia, Trainning in Psychology, Epistemology, History

Gracias a la vida, que me ha dado tanto
Me dio dos luceros, que cuando los abro
Perfecto distingo, lo negro del blanco
Y en el alto cielo su fondo estrellado
Y en las multitudes la mujer que yo amo

Gracias a la vida que nos ha dado la oportunidad de encontrarnos aquí, en nuestra hermosa Aula Magna. Nos reunimos seducidos por el olor de estas caobas camagüeyanas para comenzar el camino del X Encuentro Internacional de Estudiantes de Psicología. Lo que comenzó a gestarse hace un año y tres meses es ya una realidad. Durante una semana, más de 410 delegados extranjeros de 16 países y cerca de 400 estudiantes cubanos de todo el país, vivirán intensas jornadas de intercambio, aprendizaje y disfrute.
Agradezco especialmente la presencia en este acto la vicerrectora y del presidente de la Federación Estudiantil Universitaria de nuestra universidad. Ello evidencia el apoyo de nuestra universidad a estos encuentros. Es la comprensión que estos contribuyen, de forma especial, a la formación profesional y humana de sus organizadores y asistentes.
Nuestro propósito, tal como dice nuestra convocatoria, es compartir nuestros deseos para hacerlos más fuertes; compartir nuestras debilidades para buscar los caminos necesarios para sobrepasarlas; compartir nuestros caminos para andar juntos, como forma de hacer el viaje de la vida profesional y ciudadana más seguros y más certero.
Por ello este evento no se llama congreso, ni taller, ni simposio. Este evento es un ENCUENTRO. Un ENCUENTRO pensado y organizado por estudiantes; que trata de entender las claves del pasado, vive el presente y mira al futuro con optimismo; que invita a combinar el dinamismo y el empuje de la juventud, con la responsabilidad de asumir nuestro protagonismo, responsabilidad no solo con el futuro, sino también con el presente de la Psicología y con el bienestar de nuestros pueblos.
Para ello nos reunimos hoy y trabajaremos esta semana.

Gracias a la vida, que me ha dado tanto
Me ha dado la marcha de mis pies cansados
Con ellos anduve ciudades y charcos
Playas y desiertos, montañas y llanos
Y la casa tuya, tu calle y tu patio

Muchos son los retos que enfrentamos esta semana. No organizaríamos este ENCUENTRO si no creyéramos, como dice Silvio, en la locura de la garganta del sinsonte, si no creyéramos que en el monte se esconde el trino y la pavura, si no creyéramos en la balanza ni en la razón del equilibrio. ¿Cuáles son las razones del equilibrio que debemos buscar esta semana? Quisiera, a continuación, mostrar algunos puntos que considero esenciales y que han estado señalando el rumbo en el diseño de este evento.
Necesitamos reflexionar en el equilibrio entre lo local y lo global, porque quedar atrapados en uno de estos polos pueden ser modos de matar nuestra identidad personal, profesional, nacional, entre otras. Ninguna de estas se puede definir solo desde lo local, ni nunca será completamente nítida solo desde lo global. Hay quienes han propuesto términos como lo glocal. Sin embargo, no se trata de lo nominativo, sino de un verdadero equilibrio en nuestras prácticas institucionales y en la administración, por ejemplo, de la ciencia y la educación a todos los niveles. Se trata del reconocimiento de lo local como único modo de dialogar con lo global, de lo global como único modo de comprender a cabalidad lo local. La pérdida de este equilibrio es una de las formas contemporáneas de colonización. El problema no es la globalización, sino qué se globaliza, cómo se hace y de cuánto estamos preparados para dialogar.
Conectado con lo anterior debemos reflexionar en cómo acontece la formación de la Psicología. ¿Qué leemos? ¿Qué enseñamos? ¿Qué aprendemos? ¿A quién citamos? ¿Cuál es el paradigma de ciencia que perseguimos? Los estudios muestran que la bibliografía que se enseña en nuestro continente reconoce muy poco a autores nacionales y latinoamericanos. ¿En cuántos cursos de Historia de la Psicología en América Latina se lee a profundidad a Martín Baró? ¿En cuántos cursos de Psicología Social se estudia la Psicología de la liberación? Existe un desconocimiento de la producción latinoamericana, de la historia de la Psicología en este continente y también en cada uno de los países. Debemos encontrar el equilibrio en la bibliografía que leemos, producimos, citamos o lo que es más importante, seguimos y aplicamos. ¿Cómo afrontar la realidad de nuestros países desde paradigmas tan ajenos económica y socialmente? Hay mucha riqueza en lo que se ha escrito en cada uno de nuestros países. Y se puede y debe seguir enriqueciendo. La conferencia magistral de mañana martes busca reflexionar sobre estos asuntos. Este encuentro es para comprender la necesidad de hacerlo; para exigirnos hacerlo.
Encontremos pronto ese equilibrio que necesariamente llevará reajustes en los paradigmas institucionales en nuestras universidades. No hay debilidad alguna en las Ciencias Sociales más que pretender ser lo que no son. Debemos empeñarnos en modificar, primero en nosotros y luego en nuestras universidades, el paradigma de ciencia y cientificidad. Abracemos la diversidad epistémica, teórica y de modos de hacer. Tomemos la oportunidad y el riesgo de dialogar y reconocer, en esa diversidad, la riqueza que necesitamos para echar a andar.

Gracias a la vida, que me ha dado tanto
Me dio el corazón, que agita su marco
Cuando miro el fruto, del cerebro humano
Cuando miro el bueno tan lejos del malo
Cuando miro el fondo de tus ojos claros

Este es un lugar sagrado. Aquí descansan los restos de Félix Varela, independista cubano y, para los católicos, siervo de Dios en proceso de beatificación. Varela escribió que la juventud es la dulce esperanza de la patria. ¡Qué grande la palabra juventud! ¡Qué grande la palabra esperanza! ¡Qué grande la palabra patria! Ojalá que esta semana sintamos la esperanza y vibremos con nuestra Patria Grande. El intercambio deportivo de mañana martes será un modo de conectar con los juegos típicos de nuestra infancia, de la infancia de las niñas y niños de nuestros países; esos juegos que hablan de nuestra esperanza y de nuestras naciones. Aprender con placer, intercambiar desde lo que nos une y también de lo que nos diferencia.
Debemos encontrar el equilibrio entre la utopía y el pragmatismo. Recuerdo, inevitablemente, la fábula de los tres hermanos de Silvio. Tanto solo soñar, como solo pensar en lo verdadero como lo útil de forma inmediata, pueden conducir al conformismo. Encontrar el equilibrio entre utopía y pragmatismo es comprender que soñar solo vale la pena si los sueños sirven para construir el presente y desde ahí, el futuro. Deseamos que este sea un ENCUENTRO de soñadores, pero más aún, de actores activos de su tiempo.
En esta misma Aula Magna se encuentra la mascarilla mortuoria de Julio Antonio Mella, fundador de la organización estudiantil más antigua de América Latina: la Federación Estudiantil Universitaria. A los pies de la escalinata universitaria se encuentran sus restos. Ahí podrán leer en letras de bronce a relieve “Luchar por la revolución social en América no es utopía de locos, es luchar por el próximo paso en la historia”.
Un modo de hacerlo es buscar el equilibrio en el concepto de extensión universitaria. Una de las innovaciones de este ENCUENTRO es la celebración de la Gran Feria Comunitaria. El jueves saldremos a la comunidad donde está la Facultad de Psicología. Ahí tendremos más de una treintena de actividades para niños, adolescentes, jóvenes, adultos medios y mayores. Sin embargo, ahí no radica la innovación. Si nos quedásemos en ese plano estaríamos cercenando el concepto de extensión universitaria, lo estaríamos confundiendo con asistencialismo.
La extensión universitaria no es solo que la universidad vaya a la comunidad y le entregue su saber, sino que la universidad toda esté dispuesta a que la comunidad, en esta interacción, la fertilice. La extensión universitaria no se trata de hacer actividades para la comunidad, sino de escucharla; la extensión universitaria no solo se trata que la comunidad aprenda de la universidad, sino que la universidad se deje interpelar, contradecir, afirmar, enriquecer, aprender de la comunidad.
Por ello, hace más de dos meses los estudiantes de la facultad han estado en diálogo con los actores de su comunidad, han descubierto los saberes institucionales y se han cuestionado sus prácticas cotidianas. Por eso la Gran Feria Comunitaria del jueves no trata solo de un conjunto de actividades que haremos, sino del fruto de un trabajo continuado en el que como institución estamos aprendiendo a dialogar. La verdadera extensión universitaria es un camino de doble vía.
Las sociedades latinoamericanas se encuentran envueltas en un debate sobre su presente y futuro. Aunque con diferencias notables entre nuestros países, las transformaciones económicas y políticas imponen nuevos retos a la búsqueda o mantenimiento –en algunos casos– de la equidad, justicia e inclusión social. En medio de ese complejo escenario estar aquí es un privilegio para todas y todos nosotros. Supone para muchos una gran inversión y agradecemos una vez más la decisión de asistir. Pero no debemos olvidar a otros muchos que no pueden siquiera plantearse venir. No podremos hablar de bienestar humano sin mencionar la situación difícil e inaceptable en la que vive buena parte de la población latinoamericana. Existe pobreza material y espiritual. Y la pobreza es intolerable. La violencia es intolerable. Cualquier forma de exclusión es intolerable. Para ellos también es este ENCUENTRO. Parafraseando otra bella canción, cantamos a quienes no nos escuchan, a quienes no los dejan escucharnos, a quienes nunca ya nos escucharán, a quienes nadie nunca canta. Somos privilegiados por estar aquí. Debemos asegurarnos nunca ser ciegos ante el sufrimiento ajeno.
La Psicología tiene otro reto importante. Con relativa independencia de posturas teóricas y escenarios donde se desarrolle, hay un énfasis muy marcado en mirar al individuo y describir su contexto como mero paisaje. En muchos de esos casos, el interés instrumental no permite un análisis a profundidad de lo que la realidad grupal y social supone para los sujetos y cómo esta impacta en los procesos educativos, institucionales, comunitarios.  Este es un modo de negar la fuerza de la subjetividad colectiva y, también, de mantenerla silenciada y cómplice. Debemos construir una mirada más compleja en nuestras investigaciones y prácticas profesionales. No importa si es desde la clínica, la escuela, la empresa u otro espacio, la comprensión más profunda del condicionamiento social y de la fuerza de las identidades colectivas debe ser trabajada con más fuerza. La selección de las conferencias en este ENCUENTRO apuesta por esta mirada.
Debemos juntos superar la confusión entre especialización y estancos. Parecería en muchos casos que las disciplinas son autosustentables y que contienen en sí mismas todas las explicaciones. Incluso, en muchos casos, cometemos el grave pecado de pensar que desde la Psicología podemos comprender todo. La necesidad de otras disciplinas en el ejercicio de otras no solo es natural, sino necesario. Probarnos en ese diálogo es la intención de este ENCUENTRO. Aunque, para ser sinceros, debemos seguir trabajando con nuestras propias resistencias. Debemos estar listos para dialogar con otras ciencias de forma productiva, pero dialogar y trabajar articuladamente a lo interior de nuestras propias disciplinas.
En la búsqueda y defensa de nuestra identidad profesional y latinoamericana necesitamos estar alertas. En muchas de las llamadas estructuras alternativas de estudiantes y profesionales de nuestro continente –entiéndase asociaciones, confederaciones, sociedades, colegios, entre otras– muchas veces se reproducen y comportan nueva formas de (auto) exclusión. En sus prácticas cotidianas de forma tácita se contribuye a la perpetuación de una ciencia que no mira su contexto y no se compromete con él; pero lo que es peor, contribuyen a perpetuar los males de nuestras sociedades al no reconocerlos o solo describirlos. Todavía nos formamos en una cultura de caudillismo profesional. ¡Qué trabajo unirse y andar por los mismos caminos, aunque sean andares diferentes! Tenemos la oportunidad esta semana de profundizar en un modo diferente de dialogar con la enorme diversidad presente en este ENCUENTRO.
Con inmensa emoción celebramos esta décima edición. Con emoción, pero también con inmensa gratitud. Esta continuidad solo ha sido posible por la confianza y el desvelo de numerosas generaciones de estudiantes y profesores; por el ánimo fundacional de Reynaldo Rojas; por la capacidad de arriesgar y sacrificar; por las numerosas voces que han cantado con nosotros. Estos encuentros han hecho que cientos de estudiantes se hayan encontrado y mirado a los ojos. Somos hoy porque hemos recreado este legado que hicieron otros. A los que están aquí, nuestros profesores de siempre y que nos acompañan hoy en este andar, a los que ya se han ido pero queda su huella. Somos felices hoy, en buena medida, gracias a ustedes, gracias a ellos. Por eso, nuestra gratitud.
Estimadas delegadas, delegados, invitadas e invitados:
¡Abracemos esta buena locura! ¡Locura salvadora y sanadora!
¡Por nosotros! ¡Por nuestras familias! ¡Por nuestras sociedades! ¡Por nuestro presente y por un mejor futuro!
¡La paradoja es que en estos tiempos no habrá mayor cordura que abrazar esta locura!
La locura no solo de desear, sino de construir el bienestar y felicidad individual y colectiva.
Abracemos la idea y emprendamos la marcha.
Abracemos la idea y tomemos acciones.
Dependerá de cada uno de nosotros que, como dice la frase temática de este evento, que este sea un ENCUENTRO de ideas y de acción.
Y termino con una acción de gracias.

Gracias a la vida que me ha dado tanto
Me ha dado la risa y me ha dado el llanto
Así yo distingo dicha de quebranto
Los dos materiales, que forman mi canto
Y el canto de ustedes que es el mismo canto
Y el canto de todos que es mi propio canto

¡Bienvenidas, bienvenidos!
Muchas gracias

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