Vol 7. N?m 20. 2019
FENOMENOLOGÍA DE LA MIGRACIÓN Y GÉNERO. RETOS PARA LA PSICOLOGÍA
Claudia Adriana Calvillo Ríos Verónica Marcela Vargas Nájera Andrea Patricia Náñez Juárez Diana España Montoya Carolina Martínez Ríos Universidad Autónoma de Zacatecas. Unidad Académica de Psicología. Zacatecas. México.
Resumen
El artículo aborda, la migración como fenómeno social, formando parte de la historia del ser humano, de las culturas y las civilizaciones desde tiempos remotos, debido a la inherente necesidad humana de trasladarse de un lugar a otro con objetivos de diversa naturaleza y que generalmente su desplazamiento se debe a la búsqueda de mejores condiciones de vida. Si bien es cierto que la migración internacional ha ido incrementándose en las últimas décadas, también se puede apreciar en el incremento de la participación de las mujeres en este desplazamiento. No solo como el aumento notable de la participación de las mujeres en los procesos migratorios sino también por el papel cada vez más decisivo que desempeña en cada uno de los momentos del ciclo migratorio, es una tendencia evidente a nivel mundial, sin embargo esta varía en cada continente, región o país. En ese sentido resulta importante continuar realizando estudios del fenómeno migración desde una perspectiva psicológica transcultural que se enfoca en abarcar los procesos y factores implicados en la relación entre salud mental y diversidad cultural. Así como de las alteraciones y cambios que se van dando de manera paulatina en las relaciones de género, en las relaciones familiares y de las condiciones estructurales en la sociedad.
Abstract
The article deals with migration as a social phenomenon, forming part of the history of human beings, cultures and civilizations since ancient times, due to the inherent human need to move from one place to another with objectives of different nature and that generally Its displacement is due to the search for better living conditions. While it is true that international migration has been increasing in recent decades, the participation of women in this displacement can also be appreciated. Not only does the significant increase in women s participation in migratory processes, but also in the increasingly decisive role that it plays in each of the moments of the migratory cycle, is an evident trend worldwide, but it varies in every continent, region or country. In this sense, it is important to continue studying the migration phenomenon from a transcultural psychological perspective that focuses on encompassing the processes and factors involved in the relationship between mental health and cultural diversity. As well as the alterations and changes that are gradually taking place in gender relations, in family relationships and structural conditions in society.
Palabras claves
migración, género, psicología transcultural, síndrome de Ulises, migration, gender, cross-cultural psychology, Ulises syndrome

Introducción
Análisis conceptual de la migración.
Se afirma que la migración es el flujo de vida que ha alimentado el desarrollo de las culturas y las civilizaciones, de tal manera que ha jugado un papel fundamental en la construcción del mundo moderno. Para definir la migración existe una gran variedad de conceptos y puntos de vista, lo que conlleva a la orientación de la disciplina desde la que se aborde el tema, implicando un desplazamiento en el que el lugar de partida y el punto de llegada no son inmutables ni seguros. Exige vivir en lenguas, historias e identidades que están sometidas a una constante mutación. Abarcando las implicaciones sociales que conlleva, además de que sugiere el proceso por el que atraviesa una persona que decide migrar.
La Migración es un término que ha sido utilizado para describir el movimiento de personas en contextos y situaciones muy diferentes, incluyendo invasiones, conquistas, desplazamientos forzados por conflictos armados, por desastres naturales, por motivos mercantiles, asentamientos coloniales, e incluso esclavitud. La comprensión más familiar y moderna de la migración, como el movimiento de individuos o familias generalmente con propósitos económicos o sociales, se ha convertido en la primera referencia en el uso contemporáneo. Ruiz (2002), considera que la migración también debe ser entendida como aquellos desplazamientos de personas que tienen como intención un cambio de residencia desde un lugar de origen a otro de destino, atravesando algún límite geográfico que por lo general es una división político-administrativa.
Como se puede observar la migración es un fenómeno social cuyas implicaciones involucran el movimiento humano como consecuencia de infinidad de factores, que de alguna manera están presentes en el proceso migratorio, ya sea como factores de expulsión o atracción. En lo que se refiere al estudio de la migración como fenómeno social, durante mucho tiempo no fue un tema de gran interés para los científicos sociales, de tal manera que pasó desapercibido o poco estudiado en períodos importantes de la historia de la humanidad.
Como tal se reconoce que existe la migración internacional de manera estrictamente formal con el surgimiento del Estado-Nación y de las fronteras. En esa época ya se identifican los elementos que conforman el estado, es decir pueblo, territorio y gobierno, y comienza la exclusión de personas ajenas, así en la Edad Media el ingreso, estancia y salida de extranjeros a esa jurisdicción comienzan a ser materia de una regulación jurídica mínima.
Es evidente que el fenómeno de la migración internacional (e interna de los países) ha adquirido una creciente importancia a nivel mundial, en virtud de que además del efecto directo sobre el volumen y la estructura de la población, tanto en las naciones de origen como en las receptoras, los movimientos involucrados tienen fuertes repercusiones en su desarrollo socioeconómico. Aunque es necesario mencionar que las repercusiones van más allá de lo socioeconómico, pues también las tiene en otros aspectos como lo político, lo cultural e incluso en cuestiones de salud.
Si bien es cierto que existen diversas maneras de definir la migración, también es necesario señalar que migración no es sinónimo de movilidad humana ya que este término por sí mismo abarca un conjunto de desplazamientos de diversa naturaleza y características que los hace diferentes y que se analizarán más adelante. 

Migración interna
Una vez que se han expuesto las características generales del fenómeno social en cuestión, es importante mencionar los diversos tipos de migración. En primer lugar se encuentra aquella que tiene lugar dentro de los límites territoriales de los países, y que se conoce como migración interna; la cual es reconocida como “un componente decisivo de los procesos de redistribución espacial de la población y tiene implicaciones para comunidades, hogares y personas, la migración interna repercute en ellas de manera diferente en aspectos demográficos, sociales, económicos y culturales tanto para las ciudades o comunidades de origen, como para las de destino”.
Los factores que propician la migración interna son variados, ya que van desde la búsqueda de mejores oportunidades educativas y laborales, hasta cuestiones ambientales y de ocio. En el caso de la migración de zonas rurales a urbanas, puede retomarse la teoría Push-Pull, que establece que existen condiciones sociales, económicas, políticas y culturales que motivan la expulsión de personas en un Estado, y de forma paralela en otros Estados generan la atracción de estas.
Según un estudio realizado por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), bajo el título Internal Migration and Development: A Global Perspective, se exponen tres cambios importantes en los patrones migratorios al interior de los países, en los años recientes: Feminización de la migración (tema al que dedicaremos un apartado en especial más adelante); surgimiento de más tipos de migración de carácter acumulativo; incremento de la migración temporal.
Con relación a estos cambios una investigación llevada por la Universidad de Sussex de Reino Unido, dirigida por el doctor en Ciencia Política Sven (2009) en su trabajo Migración interna y desarrollo, señala que la pobreza y la movilidad física siempre han estado interrelacionados y que la migración interna es mucho más significativa en términos del número de personas involucradas y quizás incluso la cuantía de las remesas y el potencial de reducción de la pobreza de estos, en ese sentido es de considerarse, que la correlación que existe entre pobreza y migración, siendo la primera una de las causas más importantes por la que las personas deciden desplazarse de un lugar a otro, ya sea dentro o fuera de su país de origen. 
Por otra parte existe también una estrecha relación entre la migración interna e internacional, tan es así que en algunos casos la migración interna se muestra como un paso anterior a la migración internacional, lo que quiere decir que la persona de origen rural decide emigrar a la zona urbana de su propio país, como una forma de adaptarse a la forma de vida de una metrópoli, lo es considerado en la literatura de la migración como la secuencia más lógica, que permite a los migrantes de origen rural a familiarizarse primero con el entorno urbano de su propio país antes de aventurarse en el extranjero en una posterior migración internacional. Lo cual representa una posibilidad pero no necesariamente una condición para que una persona emigre fuera de su país de origen.
En otros casos, se argumenta que sucede lo contrario, es decir que la migración internacional puede preceder a la migración interna. Un ejemplo de ello es cuando una persona que ha migrado a un país que no es el propio, cambia de residencia dentro de este. Alrededor de este tema existen muchas preguntas y discusiones sobre si existe en estos casos una transición de estatus, y cuál sería la forma correcta de llamarle. De lo que no existe duda es de la existencia de un vínculo casi inherente entre la migración interna e internacional, misma que habremos de analizar en el siguiente apartado.
Migración internacional 
La Organización Internacional para las Migraciones, señala que la migración internacional puede ser definida como un movimiento de personas que dejan su país de origen o en el que tienen residencia habitual, para establecerse temporal o permanentemente en otro país distinto al suyo. Estas personas para ello han debido atravesar una frontera. Dicho de otra manera se considera también que la migración internacional es el desplazamiento de personas de un país a otro para ejercer su residencia. Sobre el tiempo de estadía no existe un acuerdo, aunque algunas entidades como el Banco Mundial fijan como fecha mínima de residencia un año. Por el contrario, la migración nacional hace referencia al desplazamiento que se lleva a cabo dentro de los límites fronterizos de un país.
La migración internacional, consta de tres componentes: la salida o llamada también emigración, la entrada conocida también como inmigración, y el paso por otros países conocido como la transmigración. La primera se refiere específicamente al acto de salir de un estado con el propósito de establecerse en otro, mientras que la inmigración es por el contrario el proceso en el que una persona entra a un estado una vez habiendo salido de otro con la finalidad de establecerse en él.
Por último tenemos la transmigración que hace alusión a la entrada de una persona en un país determinado pero que su objetivo no es permanecer en él de manera temporal indefinida, sino trasladarse hacia otro. Sin duda la migración, independientemente del espacio geográfico en el que tenga lugar, conlleva repercusiones, tanto en el país, estado o región que se deja, como al que se llega, y en ciertos casos también por los que se pasa. Depende en gran medida de los gobiernos, reconocer, potencializar y promover el aspecto positivo de las migraciones.
Es importante resaltar que en un proceso migratorio principalmente a nivel internacional, las personas llevan consigo costumbres, ideologías, y maneras de vivir al país al que llegan, por lo tanto es imposible reducir a la migración internacional como un fenómeno social de carácter únicamente económico y de diferencias salariales, ya que en él concurren más factores. Tan es así que el estudio de la migración internacional puede ser abordado de manera interdisciplinaria, utilizando herramientas de la antropología, la historia, el derecho, la economía, la psicología, la política, la sociología y las relaciones internacionales.
La migración propicia varios efectos en el país de destino, en la cotidianidad se emiten diversas opiniones sobre los efectos de la migración en los países de destino, tan es así que en nuestra vida diaria leemos en periódicos, artículos y sitios web, escuchamos en noticieros por radio y televisión, cómo es que la migración ha impactado en los países que la reciben, sin embargo dicha información suele estar permeada por una visión negativa, y opiniones basadas en prejuicios. Es por ello que resulta complicado generalizar la manera y la magnitud en que los flujos migratorios repercuten en la vida económica, política, y cultural del país al que llegan, porque varían en gran medida. 
No obstante, en el aspecto económico, las personas inmigrantes trabajadoras forman parte activa de la economía al estar involucrados en la producción y al mismo tiempo en la demanda a través del consumo en su vida diaria. En lo que respecta al ámbito cultural los inmigrantes contribuyen al rejuvenecimiento de la fuerza laboral, cultura global y enriquecen la diversidad, es decir que la llegada de migrantes a un país, representa culturalmente una oportunidad para enriquecer y diversificar las formas de vida y culturales y potenciar el surgimiento de nuevas expresiones, que pueden hacerse visibles en la comida, música, arte, etc. 
Al igual que sucede con los efectos de la migración en los países de destino, es importante ser cuidadosos a la hora de hablar de los efectos en los países de origen, ya que es necesario evaluar todas las particularidades de cada caso y evitar generalizar. Lo cierto es que existe una valoración positiva en la mayoría de los casos, de la migración en los países de origen, ya que las remesas que se derivan de esta tienen un gran impacto de carácter positivo en la economía de los países de origen, dicho impacto es más notorio a nivel local en dónde se aprecia fácilmente el crecimiento y desarrollo de las comunidades que las reciben.
Los costos sociales de la migración en los países de origen también varían, pero algunos ejemplos son la desestructuración familiar cuando uno o ambos padres deben viajar, o bien los hijos, la deserción escolar a causa de la falta del control de los padres, la pérdida de capital humano y de población en edad productiva que podría estar realizando aportaciones sociales, etc. 
Migración regular e irregular
Para comenzar este apartado es posible entender por migrante a todas aquellas personas que se encuentran fuera del territorio del estado del cual son ciudadanos o nacionales, y que no disfrutan de la condición de refugiado, de residente permanente ni de otra condición similar, ni tampoco de la protección legal que otorgan los acuerdos diplomáticos, según lo menciona Marcelo (2015). Es pertinente resaltar que esta definición involucra a todas las personas en movilidad, sin importar su estatus jurídico.
La anterior definición lleva a hacer una distinción entre las personas migrantes que se encuentran en situación regular e irregular, categorías que se definen con base a un estatus jurídico. En ese sentido la migración regular es la que autoriza un estado en ejercicio de su derecho soberano a extranjeros, para su ingreso legal al territorio nacional, con objeto de llevar a cabo temporal o definitivamente ciertas actividades autorizadas y permitidas por sus leyes vigentes. Por el contrario, un migrante en situación irregular es la persona que carece de condición legal en un país anfitrión o de tránsito. Es aquella persona que ingresa a un estado sin autorización o que entra en un país legalmente pero después pierde la autorización para permanecer en él.
La existencia de migración regular e irregular, da cuenta de que la libertad de tránsito que implica tanto la salida de un país y la entrada a otro, como parte de la elección del propio lugar de residencia, no es una facultad ilimitada que poseen los seres humanos, ya que una persona que decide salir de su país de origen para establecerse en otro, debe cumplir con una serie de condiciones exigidas por el país al cual desea ingresar. Un punto importante a destacar en torno a la migración irregular específicamente, es que este tipo de migración no ha disminuido pese a las medidas que los países de destino en su mayoría han implementado, esto se debe a los factores de expulsión en los países de origen como la pobreza, la violencia, el desempleo, la inestabilidad política, entre otros; aunados a los factores de atracción de los países de destino como la oferta de empleos y mejores salarios. 
Las contribuciones que las personas migrantes han realizado al desarrollo de las sociedades a lo largo de la historia son innegables, sin embargo la migración irregular pone a las personas que la realizan en una situación de vulnerabilidad y riesgos, ya que pueden ser víctimas de múltiples delitos, entre ellos el contrabando de migrantes, lo que para la comunidad internacional representa una preocupación permanente. 
En la actualidad los diferentes gobiernos de los países de destino implementan medidas para combatir la migración irregular, sin embargo es importante también llevar a cabo medidas para prevenir la migración irregular, en la que tengan participación tanto los países de origen como de destino, así como llevar a cabo medidas para reducir los riesgos en la migración irregular, todo ello a través de la cooperación internacional y fundamentado en la protección de los derechos humanos.
Se considera pertinente profundizar en los factores que influyen de manera significativa en la existencia de la migración en todas sus variables. Si bien ya se ha mencionado que la migración es un fenómeno que se da a nivel global, es complicado generalizar cuando se analizan las razones que motivan a las personas a desplazarse de un país a otro, no obstante es posible identificar ciertas tendencias que reflejan las condiciones que propician la migración.
Factores que propician la migración
Los flujos migratorios se originan por circunstancias diversas, pueden ser factores de tipo económico, político, social, cultural, o incluso ambientales. Si se tratase de generalizar las razones por las cuales las personas deciden emigrar, se cometería un grave error, sin embargo es posible identificar tendencias a nivel mundial que facilitan el estudio de los factores que no solo propician la existencia de la migración, sino que la reproducen o que incluso que la perpetúan.
La migración internacional puede estar motivada por fenómenos relacionados con los sociales (políticos, religiosos, culturales) o con lo natural (fisicoquímicos, biológicos o bien, provocados por el hombre). Y pueden darse de manera voluntaria o bien, a través de la coerción. Existen fenómenos sociales que propician la migración internacional uno de ellos es el económico, este tienen que ver con la existencia de desigualdades salariales y de nivel de vida, de falta de oportunidades en el ámbito laboral y académico en los países de origen, ello actúa como un factor que empuja a las personas a salir de sus países.
Aunado a lo anterior, la oferta de empleos en los países desarrollados, particularmente en el sector de servicios, y sus altos o atractivos niveles de vida, influyen en la decisión de migrar de las personas, la existencia de brechas salariales, que se da entre países desarrollados y en vías de desarrollo. Por otra parte los costos de vida que representa habitar en países desarrollados, a diferencia de los anteriores es un factor de la migración sur-norte.
Otros factores propiciantes de la migración son los políticos y jurídicos; estos factores hacen referencia principalmente al mal gobierno, la corrupción, a la inestabilidad en general que pueda haber dentro de un país. Existe también el caso de toda aquella persona que con fundados temores de ser perseguida por motivos de raza, religión, nacionalidad, pertenencia a determinado grupo social u opiniones políticas, se encuentre fuera del país de su nacionalidad y no pueda o, a causa de dichos temores, no quiera acogerse en la protección de tal país, a estas personas se les identifica como refugiados. 
Aquí valdría la pena el preguntarse ¿Cómo se puede distinguir a una persona migrante de un refugiado?, hay que comenzar diciendo que existe entre ambos una diferencia jurídica fundamental. Las personas refugiadas están protegidas por el derecho internacional y son personas que están fuera de su país de origen debido a un temor de persecución, a un conflicto, violencia u otras circunstancias que perturben gravemente el orden público, es decir que su situación es tan peligrosa que se ven obligadas a cruzar las fronteras para proteger su seguridad y su vida en un país que no es el suyo.
Una persona migrante a diferencia de un refugiado implica que su desplazamiento fue de manera voluntaria, y se trasladan para mejorar sus condiciones de vida, para reunirse con su familia, o salen por otro tipo de dificultades que el derecho internacional no reconoce como causas para solicitar asilo. Los lazos históricos hace que las personas busquen un país de destino afín a su país de origen, y de tal forma ambos tengan en común aspectos culturales, religiosos, lingüísticos, etc. La reintegración familiar y la creación de redes formadas por conocidos y/o familiares que residen en países distintos, son importantes motivadores de la migración internacional.
En los países de origen, son factores de expulsión la mala calidad o carencia de servicios públicos y de educación, los desequilibrios demográficos, la discriminación y los conflictos, mismos que pueden suscitarse por motivos de carácter étnico y/o religioso, pero también pueden ser resultado de la desigualdad económica, además de la pocas o nulas libertades de pensamiento, religión, expresión, etc., es decir por intolerancia, que es una forma de discriminación. En resumen, las brechas relacionadas con la educación, la ciencia y la tecnología visibles entre países desarrollados y en vías de desarrollo, también contribuyen a que jóvenes y profesionistas decidan emigrar.
Cabe resaltar que también hay factores propiciados por fenómenos naturales y biológicos que son motivo de migración; las inundaciones, incendios, sequías, huracanes, etc., son ejemplos de fenómenos que pueden ser explicados por cambios climáticos y meteorológicos. Con relación a este tema, el corresponsal de la Unidad de Asuntos Mundiales de la British Broadcasting Corporation (BBC) Adams (2017), señala que más de veintisiete millones de personas son desplazadas cada año por desastres naturales.
En cuanto a los biológicos las enfermedades o epidemias, plagas, problemas zoosanitarios, también son factores que motivan a los desplazamientos. La degradación de las condiciones ambientales como resultado de explotación de bosques, zonas agrícolas y ganaderas para la generación de nuevas energías, por ejemplo, resultan hacer inapropiada la vida de las personas, obligándolas a emigrar. 
Todos estos factores, en su conjunto, son los que motivan a la mayor parte de las personas a movilizarse cruzando las fronteras. Es así como Davanzo (s.f.), explica que la gente emigra por muchos motivos: para escapar de zonas angustiadas, para encontrar mejores empleos, incluso para satisfacer un sentimiento de pasión por los viajes. La población rural es atraída por las brillantes luces de la ciudad; gente de la ciudad hacia el campo que ofrece un clima agradable o abundantes oportunidades de recreación, considero que este punto de vista refleja la gran diversidad de factores que influyen en la decisión de las personas, de salir de un país para establecerse en otro.
La migración internacional tiene un papel importante en la construcción de las sociedades contemporáneas, las migraciones son simultáneamente el resultado del cambio global, y una fuerza poderosa de cambios posteriores, tanto en las sociedades de origen como en las receptoras los impactos de la migración por su propia naturaleza rebasan las fronteras y se convierten en impactos a nivel global y repercuten en la vida económica, política, social y cultural de los países, contribuyendo al mismo tiempo a una diversidad étnica y cultural que pareciera que va desdibujando las fronteras aunque sea solo en el imaginario colectivo.
La migración en un mundo globalizado.
El estrecho vínculo que existe entre la migración y la globalización se hace evidente una vez que se analizan los elementos que se involucran en dicho proceso. La globalización es entendida como los procesos de los cuales los estados soberanos se entremezclan e imbrican mediante actores transnacionales y sus respectivas probabilidades de poder, orientaciones e identidades. Bajo ese panorama, es posible entender que el proceso de globalización trae consigo el desdibujamiento de las fronteras y una mayor interacción entre las personas, entidades gubernamentales y no gubernamentales de distintos países y entre otros actores. 
Si bien es cierto que la globalización trajo consigo una mayor libertad en la circulación de personas, bienes, capitales e incluso información; la movilidad de personas, en particular, tiene grandes limitantes, lo que forma parte de las contradicciones propias de dicho proceso. El concepto de globalización, que ha permitido describir y comprender mejor la complejidad del mundo actual y sus contradicciones y focos de tensión, es indispensable para entender los diversos procesos por los cuales ha transitado la migración internacional.
Actualmente, debido al nuevo dinamismo de la economía global, los flujos migratorios han aumentado, se han intensificado y diversificado. Pese a sus transformaciones y cambios, las migraciones siguen conservando múltiples repercusiones en la vida económica, política y social de los estados. Uno de los flujos espaciales importantes que demarca la economía global de hoy es la migración de las personas en las escalas locales, regionales, territoriales y continentales. La migración de hoy es una fuerte expresión de los flujos espaciales, la cual no solo le da vida y energía a la economía dinámica y global, sino que también a los cambios en demografía, sociedades y culturas.
Para comprender la magnitud de los flujos migratorios actuales a nivel global, basta con mencionar algunas cifras que hacen referencia a este fenómeno. Así mismo muestra Adams (2017), que el número de migrantes internacionales en el mundo ascendió a 204 millones, de los cuales las mujeres representaron el 49%, y la proporción de niños y niñas era alta en comparación con años anteriores. 
Según cifras del Fondo de las Naciones Unidas para la Población (FNUAP), para 2050 la población de migrantes en el mundo alcanzará los 230 millones de personas, lo que da cuenta de la magnitud de este fenómeno social, así como de la urgente necesidad de atender las problemáticas que se suscitan su alrededor, como la violación a sus derechos humanos, al ser víctimas potenciales de delitos como tráfico y contrabando de migrantes. Si bien los cálculos a futuro solo son aproximaciones a la realidad, estos parecen ser rebasados por esta, y para muestra basta hacer un acercamiento a los puntos rojos de la migración en el mundo, es decir, a las zonas con una alta presencia de movimientos migratorios, en su mayoría en contextos de vulneración de derechos humanos.
Hay que analizar el caso de África el contexto de inestabilidad política y social prevaleciente en los países que conforman el África Subsahariana, aunadas a la grave situación económica son los principales factores que obligan a miles de habitantes de esa región a salir de su lugar de origen para llegar a Europa como destino principal, lugar que desde su perspectiva representa la mejor y en última instancia la única opción que se tiene en aras de superar el contexto de pobreza y/o violencia en el que se encuentran. Una vez que han decidido salir de sus países y atravesar el Mediterráneo, se enfrentan a todos los peligros que ello conlleva.
El continente americano es sin duda uno de los más dinámicos en lo que a movimientos migratorios se refiere, ya que en él se encuentra el país de destino más importante del continente y a nivel mundial; Estados Unidos de América. Asimismo se estima que la migración interregional entre países de América Latina y el Caribe, especialmente entre países vecinos, aumentó entre 2013 y 2018, si bien Estados Unidos y Canadá continúan siendo el principal foco de atracción de inmigrantes el incremento de migración interregional se debe en gran medida a la integración regional.
Sin embargo no debe perderse de vista que la migración Norte-Sur sigue primando en el continente, siendo la frontera entre México y Estados Unidos de América, el corredor migratorio más importante del mundo, según la cadena noticiera BBC. Hace pocos años México encabezaba la lista de los principales países de origen de inmigrantes en EUA, para el año 2015 la lista de los países de origen de personas capturadas por patrullas fronterizas estadounidenses fue encabezada por Guatemala, El Salvador, Honduras y Nicaragua, es decir que hubo un mayor número de migrantes indocumentados de origen centroamericano intentado cruzar la frontera México-Estados Unidos, rebasando así a los migrantes de nacionalidad mexicana. 
Un acercamiento más puntual al fenómeno migratorio nos permite observar que el dinamismo que se aprecia en el continente americano, también se debe a la diversidad de participantes en los procesos migratorios, es decir hombres, mujeres, niñas, niños y adolescentes, indígenas y comunidad LGBTI, cuyas motivaciones particulares son distintas, pero todos ellos comparten de manera común la convicción de que salir de su país de origen es una necesidad y por tanto deciden entrar en una especie de limbo llamado ilegalidad, en dónde los riesgos y peligros son enormes.
En conclusión otra razón por la cual se considera a América un continente sumamente dinámico en materia migratoria, es porque presenta todas las modalidades o dimensiones de la migración, o sea que países de destino, origen, tránsito y retorno, conviven dentro de un solo continente, compartiendo límites fronterizos y el reto permanente de hacerle frente a las problemáticas que se suscitan en torno a la migración internacional.
Son varias las regiones del mundo que enfrentan el fenómeno migratorio tales como Asia, Oceanía y Europa, las razones de dicho fenómeno son distintas en estas regiones ya que la problemática que enfrentan es distinta a las dos regiones anteriores, por ejemplo en Europa, la migración es en mayor medida por la guerra desatada en medio oriente por el Estado Islámico. En este caso es conveniente analizar los motivos que llevan a las personas a migrar y preguntarse si es más acertado llamarle crisis de refugio en vez de crisis migratoria.
La feminización de la migración internacional
Si bien es cierto que la migración internacional ha ido incrementándose en las últimas décadas, según Nieves (2007), alcanzando el total de 215, 738,32143 migrantes internacionales en el mundo, los cambios registrados se observan no solo en la cuestión numérica, sino también se pueden apreciar en incremento la participación de las mujeres en la migración, tal es su magnitud que en el año 2017 las mujeres representaban ya el 49%44 del total de migrantes en el mundo.
Las migraciones conforman, sin duda, uno de los fenómenos sociales más importantes de nuestros días. Y en este momento de creciente internacionalización, globalización y diversificación de los flujos migratorios, la feminización es, asimismo, otra de sus características frecuentemente señaladas. La migración de mujeres incluso en los años 50 del siglo pasado era ya elevada, por lo que la presencia de las mujeres dentro de los procesos migratorios no es algo novedoso, lo que en realidad es nuevo es la introducción de la perspectiva de género en los estudios sobre migración, es por ello que en la actualidad se conocen de manera más amplia las características de este grupo particular en movimiento.
(Piper, (2005) sostiene que sí ha habido cambios recientes en las investigaciones relacionadas con la participación de las mujeres en la migración y destaca dos particularmente: 
Se está volviendo ahora más importante en muchas disciplinas junto con el reconocimiento de la diferenciación de las dinámicas sociales y económicas que existen entre el hombre y la mujer. Segundo, los estudios de migración han tomado una dinámica relacionada más con el género, el cual reconoce la necesidad de marcos más teóricos y analíticos para entender el género como algo más que simplemente dos sexos. (p.34)
La realidad así se ha impuesto, la mujer que emigra no es exclusivamente aquella que forma parte de una familia, sino también la que es soltera y tiene como principal interés encontrar un empleo mejor remunerado. En ese sentido la mujer dejó de ser vista como un miembro dependiente de la unidad familiar y de asociar el motivo de su emigración solo a la reunificación familiar, lo que daba por sentado que estudiar la migración masculina implicaba al mismo tiempo estudiar el papel de las mujeres dentro de la migración, por lo tanto esto en la actualidad resulta erróneo.
Ante este panorama en donde la migración protagonizada por mujeres presenta rasgos de globalización así como de diversificación, tomando en cuenta las diferentes características que poseen las mujeres que migran, relacionadas con su edad, nacionalidad, religión, profesión, y motivos por los cuales salen de sus países de origen; hoy en día es motivo de un importante número de investigaciones, tan es así que se comienza a hablar de la feminización de la migración, esto permite principalmente conocer de manera más profunda este fenómeno social y facilita la generación de información mucho más detallada de carácter cualitativo y cuantitativo en torno a las experiencias de la mujer migrante.
Se pude afirmar que existe una relación entre el género y la migración, y que este resulta ser un componente integral de los procesos migratorios, ya que las causas y efectos que tiene la migración en hombres y mujeres pueden ser distintas. Es por ello que resulta importante integrar una perspectiva de género en los estudios relacionados con la migración, ello nos permitirá ver las experiencias y necesidades particulares de los grupos que participan en ella. 
Las características de la población que decide emigrar es diversa, entre ella se encuentran hombres, mujeres, cualificadas y no cualificadas, pero que comparten el deseo de mejorar sus condiciones de vida, mayoritariamente dentro de Europa, Estados Unidos de América y Canadá. Por ejemplo en los países del África Subsahariana la proporción de mujeres inmigrantes ha crecido de forma paralela al incremento en el número personas refugiadas en el continente, a pesar de que ningún país africano se coloca entre los primeros con mayor número de mujeres migrantes internacionales, la inmigración femenina en el África Subsahariana señala Unda y Alvarado (2010) representa un 47% del total; un porcentaje tan solo ligeramente inferior al registrado a nivel mundial.
La feminización de la migración, entendida no solo como el incremento notable de la participación de las mujeres en los procesos migratorios sino también por el papel cada vez más decisivo que desempeña en cada uno de los momentos del ciclo migratorio, es una tendencia evidente a nivel mundial, sin embargo esta varía en cada continente, región o país. En el caso de África, las mujeres tienden más a migrar a países cercanos o dentro de su propio país de origen, en tanto que los hombres tienden más a desplazarse a distancias más largas.
En lo que respecta a la migración femenina que sale de su país para establecerse en otro, fuera de África, se puede encontrar a personas con niveles educativos bajos pero también con estudios universitarios o técnicos, esto se debe a los mayores niveles educativos que ha alcanzado la población y específicamente las mujeres en el continente en los últimos años. De tal forma, tanto doctoras como enfermeras emigran de Nigeria a Arabia Saudí, por ejemplo, o de Ghana, Sudáfrica y Zimbawe a Reino Unido, Estados Unidos y Canadá, y de Senegal a Francia. 
El incremento de mujeres que emigran no es más que una expresión de la modificación de los patrones tradicionales en la migración. A nivel mundial la mayoría de las mujeres que emigran se insertan laboralmente en oficios de baja remuneración o trabajos no cualificados, como trabajos domésticos, manufactureros o de servicios. Por otra parte las mujeres con los conocimientos de una profesión, tienen no solo un sueldo mejor remunerado sino también mayores oportunidades de acceder a servicios sociales básicos relacionados con la salud, educación, etc.
Ya sea un trabajo cualificado o no cualificado, las mujeres emigran y se insertan al campo laboral, forman parte de las nuevas dinámicas de los mercados de trabajo que rebasan fronteras y que en este caso, las llevan a espacios distintos a los socialmente “tradicionales”, lo que implica ciertos cambios en su rol de género, en dónde ser proveedora implica un reconocimiento económico importante. 
Es importante resaltar que en los países que comprenden la región árabe, la migración femenina se encuentra muy restringida debido a las normas socioculturales. No obstante, Marruecos lidera la lista de los países con mayor emigración femenina, siendo Francia su principal país de destino. Es evidente que los patrones tradicionales de la migración se han feminizado de manera progresiva. Las mujeres que tradicionalmente no participaban en la migración porque se quedaban en sus hogares mientras que los hombres salían en busca de trabajo, ahora deciden migrar de manera independiente para satisfacer sus propias necesidades económicas, y no solo para acompañar a sus esposos o a otros miembros de la familia como en el pasado.
El continente americano es un caso singular debido a que ha sido receptor de migración tanto del mismo continente como de otros, dando lugar a la migración interregional, lo que ha variado con el paso del tiempo. Sin duda, lo que se ha mantenido desde hace ya varias décadas es que en América se encuentra el país que recibe la mayor cantidad de migrantes internacionales a nivel global: Estados Unidos de América. Asimismo de acuerdo con las estadísticas generadas por Unda y Alvarado (2010), alrededor de 42,788,029 personas viven en EUA provenientes de distintos países, principalmente de México, seguido por China, Filipinas, India, Puerto Rico, Vietnam, El Salvador, Corea del Sur, Cuba y Canadá.
Es decir que del total de la población estadounidense, el 13.79% es originaria de un país distinto. Es por ello que Estados Unidos es considerado un país de inmigrantes, y su historia lo constata. Samuel Huntington retoma el término melting pot para hacer alusión a la coexistencia de comunidades de diversas nacionalidades y por lo tanto diversas culturas, en un mismo espacio geográfico, en este caso EUA, dando como resultado nuevas identidades. En torno a este término existen varios debates y surgen otros términos que le hacen contrapeso.
Continuando con los datos estadísticos sobre la población de mujeres migrantes, podemos decir que: EE.UU. es asimismo el país del mundo con mayor inmigración femenina, con 21,3 millones de mujeres de origen extranjero establecidas en su territorio. Una de cada cinco mujeres inmigrantes en el mundo reside en este país americano. Canadá, por su parte, se coloca en la cuarta posición de este ranking, con 3,8 millones de mujeres de origen extranjero; cifra muy alejada de la registrada en el país vecino.
Las desigualdades resultado de la globalización económica, la falta de oportunidades académicas y laborales, el aumento de la violencia en América Latina y el Caribe, han sido parte de los factores determinantes en la emigración tanto de hombres como de mujeres, desde hace varias décadas. No obstante, existen países en la región en donde la mayoría de personas que deciden emigrar son mujeres, entre estos se encuentran Paraguay, Brasil, República Dominicana, Bolivia, Colombia, México, Perú y Venezuela, se dirigen principalmente a Estados Unidos, Canadá y España. 
Por lo anterior, se afirma que es notable el incremento de la participación de las mujeres en los procesos migratorios que tienen lugar en América, suceden en otras regiones del mundo. A este patrón tradicional en el que el hombre trabajador sale de su lugar de origen para establecerse en otro, dejando a su familia por un tiempo para una vez que su situación económica y laboral se haya establecido, pueda llevar consigo a su familia, ha dejado de ser el único y se han ido sumando otros patrones más. En la actualidad, en América las mujeres están más presentes que antes en los mercados laborales, incluso hay trabajos que están disponibles específicamente para mujeres como trabajos relacionados con el hogar. 
Cabe resaltar mencionado por Torrado (2015), que Asia es considerado como el segundo continente con un mayor índice de población inmigrante internacional (61 millones de personas), tan solo por detrás del continente europeo (con casi 70 millones). El peso relativo de la inmigración femenina en Asia (44,6%) es, en cambio, el más bajo en comparación con el registrado en el resto de continentes. Si bien la migración femenina en Asia en su totalidad está por debajo del 50%, en comparación con otros continentes, también es cierto que en algunos países asiáticos las mujeres sí constituyen una mayoría en el contexto de la migración.
Las razones que motivan a las mujeres asiáticas a salir de su país, al igual que en el resto del mundo, son muy diversas, sin embargo se identifica que durante las últimas décadas, con los cambios en el mercado de trabajo y por ende en las demandas laborales, han dado lugar a que mujeres que se dedican al sector de salud, docente, manufacturero y doméstico han emigrado al encontrar otras alternativas fuera de su país de origen, incluso en otros sectores poco recomendables, como el de la prostitución.
La migración es sin duda una fuente importante de recursos económicos para la mujer y sus familias, mientras que al mismo tiempo van ganando autonomía y empoderamiento a través de la independencia económica, confianza en sí mismas como proveedoras y estatus social. Sin embargo, también existen casos en los que las mujeres migrantes, específicamente si se encuentran en situación irregular, se enfrentan a problemáticas diversas como discriminación y violencia durante todo su proceso migratorio, es decir, antes, durante y después de emigrar.
Durante el tránsito, por ejemplo, pueden ser agredidas, física y sexualmente, utilizadas para trabajos forzados como el sexual u otro tipo de trabajos de precariedad total, por ello es importante rescatar los aspectos positivos de la migración, y concebirla como un fenómeno social que puede llevarnos al desarrollo de las comunidades a través de las aportaciones que las personas migrantes realizan con su trabajo y actividades. 
Existen dos alternativas para las mujeres que emigran y deciden insertarse en el campo laboral de manera específica, la primera es que logran cumplir con sus objetivos planteados relacionados con mejorar sus condiciones de vida e insertarse exitosamente en la sociedad de destino; y la segunda alternativa llena de obstáculos y riesgos que está ligada a la situación de vulnerabilidad que poseen no solo por ser migrantes sino también por su condición de género, nivel socioeconómico, estatus jurídico, etc. 
El estudio de la feminización de la migración a nivel internacional permite apreciar lo heterogéneo que resultan ser los flujos migratorios internacionales, así como su complejidad, dadas las relaciones económicas, sociales, políticas, culturales y de poder que se tejen en torno a la categoría de género. Hace cinco años las mujeres casi alcanzaban el 50% del total de migrantes a nivel mundial. Es así como la presencia de las mujeres en los procesos migratorios globales se hace cada vez más evidente, incrementándose de manera exponencial por diversos factores relacionados con procesos y contextos particulares. 
Efectos psicológicos de la migración
La Organización Mundial de la salud, ha puesto atención a la población migrante respecto a la atención psicológica, a esta urbe, siendo un reto el atender diversos síntomas tanto físicos como psicológicos y servicios profesionales que faciliten una mejor integración y bienandanza.
Un fenómeno psicológico que se llega a presentar, es el estrés aculturativo, causado por el cambio y llegada a una  nueva comarca que implica una nueva concesión transcultural de contextos sociales, culturales y económicos, generando en algunos, signos y síntomas de trastornos psicosomáticos. Por lo que las personas migrantes se ven en la necesidad de adaptarse a una nueva sociedad, crear el sí mismo, que genera la importancia de sentirse pertenecido.
Otro fenómeno que se presenta es el identificado como Síndrome de Ulises, el cual abarca la personalidad del migrante, identifica sus propios recursos y cómo estos reinciden en el enfrentamiento ante el duelo cultural. Por lo que el profesional de la psicología debe orientar la reestructuración de experiencias significativas para la comprensión y asimilación de una nueva realidad. La comparación entre la odisea de Ulises, relatada por Homero, da a comprender el recorrido de los migrantes y el lugar del cual provienen. La mitología menciona que se enfrenta a seres infrahumanos, en consecuencia la situación a todo lo que tiene que enfrentarse el migrante.
Achotegui (2004) establece una lista de tipos de estrés y duelo, que llegan a afectar la salud mental del migrante en situación extrema:

  1. Soledad, advertida como duelo por la separación de la familia.
  2. Miedos.
  3. Duelos.
  4. Prejuicios.
  5. Lucha por supervivencia de la cual se distinguen: alimentación y residencia.
  6. Estrés.

Freud (1917) define el duelo: “Reacción frente a la pérdida de una persona amada o de una abstracción que haga sus veces, como la patria, la libertad, un ideal, etc.”. (p.241). Vivenciar el duelo es un proceso normal en el caso de los migrantes, frente a la realidad de hacer consiente la perdida de la separación, en este caso de sus seres más queridos y lo que se ha obligado a dejar. Lo que conlleva distinguir las diferencias entre duelo y duelo migratorio.
El duelo es un proceso de la personalidad que se presenta cuando el individuo como tal llega a perder algo significativo. El duelo migratorio, llega a ser recurrente por el número de veces que decide migrar, se presenta de manera parcial, ya que ante la pérdida de algo se subsanará con otro beneficio. Este duelo comprende las siguientes etapas:

  1. Reconocer
  2. Sentir
  3. Expresar sentimientos
  4. Elabora emociones
  5. Pérdidas sufridas. Achotegui. (2000)

Es importante que al estar colaborando durante el apoyo psicológico con el migrante, él identifique estas etapas, para prepararse a enfrentar nuevas situaciones durante su proceso migratorio. Para lo que Achotegui. (2000). Identifica los siguientes duelos manifestados por el migrante:
Duelo por la familia. Es el primero de los duelos, presentándose en la mayoría de los padres, madres, esposos, esposas, hijos, transigen este sufrimiento por que se dan cuenta de la importancia que ocupa la familia en sus vidas.
Duelo por amistades cercanas. Este tipo suele ocurrir con los migrantes en etapa adolescente o menores, perciben la importancia de dejar a sus pares.
Duelo por la pérdida de un grupo étnico. Lo sufren quienes están muy apegados a su comunidad, dentro del endogrupo compartiendo cultura y tradiciones.
Duelo por la pérdida del idioma. Cuando un migrante no adquiere la capacidad de poder comunicarse en el país de destino, sufre el duelo por la imposibilidad de poder comunicarse y expresarse. En algunos casos la necesidad lo hace aprender un nuevo idioma, pero sin olvidar el idioma de origen.
Duelo por la cultura. Al intentar adaptarse a una nueva, resultando complicado por las nuevas costumbres y tradiciones.
Duelo por el territorio. Se presenta al añorar los lugares cotidianos, tantas veces transitadas en compañía de sus seres queridos.
Duelo por la pérdida de estatus. Al tener determinado estatus en su lugar de origen y al lugar que llegaron no ocurre lo mismo.
Duelo por factores de riesgos corporales. Al presentarse cambios en su físico, como la pérdida de peso, cambios en la pigmentación de la piel, entre otros.
Grinberg y Grinberg (1984), mencionan que los sentimientos no siempre conscientes que aporta, quién parte frente a su grupo de pertenencia pueden ser manifestaciones de: liberación, persecución, culpa y pérdida. Los de su grupo tampoco necesariamente consciente frente a este: pena, resentimiento, culpa y envidia. Y los del nuevo entorno que puede recibir la recién llegada como intruso, con rechazo y desconfianza o con grados variables de aceptación y esperanza también a veces no del todo conscientes. Para lo cual es importante, alentar a que el migrante hable y sobre todo exprese los sentimientos que ha venido experimentando en el transcurso de este proceso, escucharlos y atenderlos sin prejuicios. Es preciso entender cómo están, cómo se sienten, que piensan, comprender por lo que están pasando, porque se debe procurar atenderlos con toda su integridad como seres humanos, valorar sus manifestaciones ya que son únicas como cada uno de ellos. Ya que de manera inconsciente en un primer acercamiento suelen ser rechazados por los locales, por lo que ellos asumen una actitud similar, sin saber por qué.
Suele ser que se presnte la transferencia en el migrante, cuando llega a relacionar un parentesco simbólico con alguien que lo ha atendido, pudiéndose presentar en dos momentos. Transferencia positiva y transferencia negativa, la primera son los sentimientos amistosos hacia la gente y la segunda, cuando se presentan sentimientos de hostilidad. También se puede presentar la contratransferencia que implica, actitudes y sentimientos que experimenta la gente con la persona migrante.
Tomar la decisión de migración, implica tener apoyo y enfrentar lo que conlleva, como suele ser la crítica sobre todo de la familia, amigos, personas conocidas, que son quienes se quedan, manifestando sentimientos de hostilidad, envidia, quejas, ira, angustia, desolación y tristeza, aunque alguna vez alguien mencionó duele más al que se va.
En ese sentido resulta fundamentalmente importante continuar realizando estudios y generando estadísticas y analizar desde la psicología transcultural, el impacto de la migración en las sociedades, así como de las alteraciones y cambios que se van dando de manera paulatina en las relaciones de género, en las relaciones familiares y de las condiciones estructurales de la mujer en la sociedad. Por lo que resulta pertinente hacer énfasis en la necesidad que tienen los migrantes de todo el mundo, sin importar su estatus jurídico migratorio, de ser amparados por el marco jurídico internacional relativo a los derechos humanos de los trabajadores migratorios y de las mujeres, que tanto los estados de origen como de destino deben proteger. 
Es necesario apelar a una adecuada atención psicológica que se encuentre orientada a fomentar el progreso de ideales y discernimiento, de las capacidades que posee cada ser humano. Impulsando la diversidad a través del conocimiento de cada cultura, fomentando el respeto y tolerancia a la diversidad.

Referencias bibliográficas

Adams (2017). Gráficos para conocer los puntos calientes de la migración en el mundo, Londres:
British Broadcasting Corporation.
Achotegui. (2004). Emigrar en situación extrema: El síndrome del inmigrante con estrés crónico y múltiple (Síndrome de Ulises). Revista Norte de Salud mental, 21, 39-52.
________. (2000). Los duelos de la migración. Jano. Psiquiatría y Humanidades. no.2.
Davanzo (s.f.). Aproximaciones microeconómicas para entender las decisiones migratorias, New York: Estudios en Desarrollo Humano y Desarrollo de Países, 90 pp.
Freud, S. (1975). Obras completas. Buenos Aires: Amorrortu Editores. 
Grinberg, L. y Grinberg, R. (1984). Psicoanálisis de la migración y del exilio, Madrid: Alianza Editorial.
Nieves (2007). ¿Por qué es importante el Género en la migración?, Londres: British Broadcasting Corporation.
Ruiz (2002). Migración oaxaqueña una aproximación a la realidad. Oaxaca: Coordinación Estatel de Atención al migrante oaxaqueño.
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Torrado (2015). Gente mudándose, Migración fluyendo a través del mundo, España: Tusquets.
Unda y Alvarado (2010). El papel de las mujeres en el hecho migratorio, Revista latinoamericana de Ciencias Sociales, niñez y juventud, México.

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