Vol 1. Núm 2. 2013
EL CONTINUO EN LA SALUD MENTAL: EL ROL DEL ORIENTADOR PSICOLÓGICO
Thomas M. Collins Programa “Community Counseling”, Universidad de Scranton, Pennsylvania. Estados Unidos de Norteamérica Antonio Tena Suck Postgrado del Departamento de Psicología. Universidad Iberoamericana. México
Resumen
En el presente artículo, los autores reflexionan sobre el rol del orientador psicológico en el continuo de la salud mental, cuáles son las fronteras de competencia, basados en su educación, entrenamiento, experiencia profe-sional y certificación. Se busca fortalecer el rol del orientador psicológico como un modelo de atención a la problemática de la salud mental en personas menos favorecidas social y económicamente.
Abstract
In the present article, the authors reflect about the role of the counselor in the continuous in mental health, which are the frontiers of competition based in their education, entertainment, professional experience and certification. We seek to enforce the role of the counselor as a model of attention to the mental health problematic in people socially and economically less favored.
Palabras claves
orientación psicológica, salud mental, counseling, rol profesional, counseling, mental health, professional role

Un sueño que hemos tenido durante los últimos siete años, se ha realizado al ver materializada la colaboración entre la Universidad Iberoamericana y la Universidad de Scranton; ambas universidades jesuitas, con un compromiso compartido por la justicia y el servicio social, especialmente dirigido a los sectores menos favorecidos de la población. Nuestra misión ocurre dentro de un contexto de colaboración más general entre los dos países, México y Estados Unidos en el desarrollo de una Maestría dual en orientación psicológica. En una época de gran inquietud en todo el mundo, es importante que no perdamos nuestra visión ni nuestra voz, que va dirigida a las necesidades psicológicas, sociales, emocionales y económicas de gente desfavorecida en ambas naciones.
Hablaremos en primer lugar, del papel del orientador psicológico en Estados Unidos, antes de hablar acerca del orientador psicológico en México. En Estados Unidos, hay cinco profesiones predominantes dedicadas a cubrir las necesidades de salud mental de los individuos, parejas, familias, grupos, organizaciones y comunidades. Estas son, psiquiatría, enfermería psiquiátrica, psicología, counseling y trabajo social. Existen muchas más especialidades y sub-especialidades, sin embargo, estas son las cinco dominantes en el área de atención y servicios de salud mental en los Estados Unidos. Una forma de entender la diferencia entre cada una de estas profesiones es entendiendo el énfasis que cada una de ellas pone en los procesos fisiológicos o en los procesos ambientales, y su relación con los problemas de salud mental.
La manera en que cada disciplina ve estos factores, influye en la forma de intervención y servicio, que cada una proporciona a sus clientes. Al hablar de cliente, estamos tomando este término en el sentido amplio de la palabra, ya que nos podemos referir tanto a toda una comunidad como a un solo individuo.
La profesión que da mayor énfasis a los procesos fisiológicos es la psiquiatría, ya que tiende a ver los problemas emocionales, máxime dentro de su contexto neuroanatómico y neuroquímico. Los psiquiatras prescriben medicinas psicotrópicas, al mismo tiempo que toman el papel de directores médicos de pacientes internos y externos de los programas de salud mental. Irónicamente la mayor parte de las medicinas psicotrópicas prescritas en Estados Unidos, son recetadas dentro de la práctica general y la medicina familiar, a pesar de que la mayoría de estos médicos no tengan preparación ni experiencia en el área de psiquiatría, tal vez en algunos casos el único acertamiento con esta área es un curso sobre desórdenes psicológicos. Es muy raro, encontrar un psiquiatra que solo practique psicoterapia. La importancia de los psicotrópicos es tan grande como la de la psicoterapia. La psicoterapia y la medicina pueden ser una herramienta poderosa para el  diagnóstico.
Siguiendo con esta línea, cerca de la psiquiatría nos encontramos con la enfermería psiquiátrica, es una profesión muy importante en el proceso de hospitalización, y en el manejo de programas para pacientes externos. La enfermería es una profesión sumamente importante en los Estados Unidos, los salarios de estos profesionistas son un reflejo de esto. Un(a) enfermero/a con estudios de postgrado esta calificado para prescribir medicinas psicotrópicas, en ocasiones incluso sin supervisión de un médico.
Más adelante, encontramos la psicología. Dentro de la psicología existen distintos tipos de psicólogos, desde los que centran sus explicaciones sobre enfermedades mentales solo en la neuropsicología, hasta los que las centran completamente en el contexto o medio ambiente. En los Estados Unidos, la mayor parte de los psicólogos se han acercado cada vez más a la medicina, y centran sus explicaciones en esta disciplina. Los requisitos para poder prescribir medicamentos según la Asociación Psicológica Americana y otras asociaciones de psicólogos, son haber recibido el entrenamiento apropiado, así como tener experiencia en el campo y presentar un examen donde se acredite que se tiene la preparación suficiente para este fin. Lo anterior pone en evidencia, el hecho de que la psicología se acerca cada vez más al campo de la medicina, dejando atrás las explicaciones que se centran en el impacto del medio ambiente en las personas. Aún más, se podría afirmar que la psicología ha llegado a ser sobre-identificada con la psicoterapia perdiendo así su compromiso y su conocimiento sobre intervenciones en la comunidad.
En este recorrido nos encontramos con la orientación psicológica o counseling, esta disciplina surgió a finales del siglo xix en Europa y Estados Unidos, inicialmente como una respuesta de la comunidad hacia los cambios que familias y comunidades experimentaban como resultado del cambio de sociedades rurales agrarias a ciudades urbanas. Por tradición, la orientación psicológica ha tomado lo mejor de la psicología y del trabajo social. La orientación psicológica tiene el compromiso de comprender el medio ambiente en el desarrollo del cliente. Es imposible separar al cliente de la comunidad, ya que, los problemas del cliente ocurren en la interacción con el ambiente. Los orientadores psicológicos en la actualidad no solo diagnostican y tratan los diferentes tipos de desórdenes mentales, también hacen diseño de comunidades y herramientas para diferentes tipos de intervenciones. Observan el impacto del medio ambiente y la nutrición que sirven para diseñar y aplicar los programas que son benéficos tanto para el individuo como para su comunidad. La comunidad puede ser local, regional o global.
Por otro lado, el trabajo social tiene una historia semejante al de la orientación psicológica, sin embargo, ha llegado a estar más identificado con las influencias del medio ambiente, como por ejemplo los principales problemas determinantes en la pobreza, el derecho de votación libre y secreta, y las enfermedades mentales. Es importante tomar en cuenta que dentro de las profesiones que se han discutido, existen individuos que no cumplen totalmente el modelo de lo que se ha planeado con anterioridad. Por ejemplo, podemos encontrar profesionistas con un doctorado en trabajo social, que al mismo tiempo sean profesores de tiempo completo en una universidad y que tengan práctica de psicoterapia privada, cuando ellos explican las causas de los problemas de sus clientes, siempre incluyen un análisis del contexto social.
Los distintos tipos de profesionistas de salud mental que hemos mencionado, tienen asociaciones profesionales, con publicaciones, congresos y oficinas en Washington, D.C. de esta forma, se trata de influir en la normatividad para el apoyo económico público de los programas que se dediquen a las necesidades de salud mental de la población estadounidense. La A.P.A. (American Psychological Association, 2004), tiene más de ciento cincuenta mil miembros (incluyendo estudiantes), la Asociación de Orientadores Psicológicos A.C.A. (American Counseling Association,1995), tiene más de sesenta mil miembros, y la Asociación Nacional de Trabajo Social tiene más de noventa mil miembros. Estas cifras nos indican que en Estados Unidos hay un gran interés por las disciplinas dedicadas a la salud mental, esto siempre ha sido así a lo largo de la historia. La investigación relacionada con este tema indica que durante la última década, la población estadounidense ha llegado a ser cada vez más sofisticada en términos psicológicos. Lo que quiere decir, que esta población se da cuenta de que ellos o alguien que ellos conocen tienen problemas emocionales y buscarán ayuda profesional para sus problemas de salud mental. El estigma asociado con el tratamiento a problemas de salud mental, ha disminuido a toda velocidad. Consecuentemente, la necesidad de obtener servicio psicológico aumenta en proporción directa a la disminución de este estigma.
Es interesante también el hecho de que la mayoría de servicios de salud mental en Estados Unidos son proporcionados por orientadores psicológicos o trabajadores sociales con el grado de Maestría. La mayor parte de la psicoterapia en Estados Unidos es proporcionada por orientadores psicológicos y trabajadores sociales con grado de maestría y no psicólogos con doctorado. Esta tendencia aumenta por muchas razones, los orientadores psicológicos y los trabajadores sociales tienen licencia como profesionistas en salud mental, y se han titulado de programas que los acreditan como tales, al mismo tiempo que han recibido supervisión de otros profesionistas, y han pasado exámenes nacionales que los certifican. Intuitivamente creemos que el profesionista con doctorado es mejor clínico que uno que no lo tiene, sin embargo, no hay investigación empírica que demuestre que los clínicos con doctorado sean mejores que los que solo tienen maestría, lo asumimos, pero no lo sabemos con certeza. Tal vez es algo que no sabremos jamás; en especial cuando observamos nuestro trabajo con poblaciones en situaciones de desventaja social y/o económica.
Nuestra experiencia en Estados Unidos es importante y potencialmente útil a otros países, pero también creemos que por medio de la colaboración nos podremos brindar ayuda recíproca. Nuestra colaboración con la Universidad Iberoamericana, ayuda a los Estados Unidos, ya que formará un grupo de orientadores psicológicos sensibles a las diferencias culturales, bilingües, y serán capaces de trabajar con la población hispanohablante en desarrollo en Estados Unidos. Al mismo tiempo, esperamos ayudar a México al colaborar con la Universidad Iberoamericana al formar a un nuevo tipo de profesionistas, comprometido con trabajar con la población menos favorecida en México, social y económicamente cuyas necesidades de salud mental no son atendidas en la actualidad.
Al existir necesidades de salud mental que no son atendidas en México y Estados Unidos, existen también necesidades de salud mental que no son tratadas de forma apropiada alrededor del mundo. Las disparidades económicas en el mundo son inmensas, y creemos que los profesionistas de salud mental tienen la responsabilidad de mejorar la calidad de vida, sobretodo en las comunidades marginadas. La realidad de la pobreza en Norte, Centro y Sudamérica, coloca a los individuos, familias y comunidades en un riesgo psicológico extremo. La necesidad de un tipo de profesionista que pueda trabajar con las necesidades psicosociales de los individuos, familias y comunidades en distintos niveles es crucial.
Creemos que trabajando en conjunto, podremos formar profesionistas de salud mental que podrán hacer este trabajo. La tarea es grande, y la cantidad de trabajo requerido es extensa.
En muchas culturas en el mundo, no existen palabras para describir lo que hacemos los profesionistas de la salud mental, no existe una profesión que atienda las necesidades de la población desfavorecida. En estos lugares social y económicamente no existe la infraestructura para proporcionar estos servicios, y el mecanismo que puede proporcionar apoyo económico para pagar a los profesionales de la salud mental puede ser limitado. La tarea es sin duda grande, sin embargo, creemos que tenemos una responsabilidad ética para comenzar a trabajar. La falta de atención mundial a las necesidades psicológicas de individuos y comunidades marginales pide nuestra intervención. Para los niños y familias en Iraq, para los niños y familias de la gente que fue asesinada en el World Trade Center, para los huérfanos en África, para los niños y familias de desplazados interna y externamente en América, las necesidades psicológicas son inmensas y se necesita una intervención planeada y estructurada, dirigida a mejorar los efectos de acontecimientos traumáticos pasados. Existen muchos problemas muy complejos, y las necesidades son reales. Tenemos la oportunidad de actuar, de educar, de luchar por la justicia social, de dar cuenta de nuestras metas profesionales, así como de ayudar a individuos, grupos y familias con necesidades en distintos niveles; locales, regionales y globales. Tenemos la oportunidad de mostrar al mundo y a nosotros mismos que somos congruentes con lo que decimos.
Bibliografía
American Counseling Association (1995). A.C.A. history: Alexandria , VA : Autor. Internet: www.counseling.org
American Psychological Association (2004) About A.P.A. Washington, D.C.:Autor. Internet : www.apa.org
Collins, B. y Collins, T. (2004). Crisis and Trauma. Developmental-Ecological Intervention. Boston: Lahaska.
Universidad Iberoamericana (2004). Plan y programa de estudio de la maestría en orientación psicológica. Departamento de Psicología. México, D. F. : Autor.

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