Vol 2. Núm 6. 2014
ANÁLISIS FACTORIAL Y CONFIABILIDAD DEL AUTORREPORTE VIVENCIAL
Evelyn Fernández-Castillo Yisel Camejo Prado Boris Camilo Rodríguez-Martín Jorge Grau Ábalo Ricardo Grau Ábalo Universidad Central de Las Villas
Resumen
La investigación estuvo dirigida a evaluar la validez de constructo y confiabilidad del Autorreporte Vivencial en las provincias centrales de Cuba. Se utilizó un paradigma cuantitativo para un estudio instrumental en el que se seleccionó una muestra probabilística integrada por 2 528 sujetos supuestamente sanos, de ellos el 59,5% eran mujeres y el 40,5% hombres con un rango de edad de dieciocho a ochenta años. El procesamiento de los datos se realizó a través del paquete SPSS/Windows 18.0. Las pruebas estadísticas aplicadas fueron: Análisis factorial exploratorio (mediante Análisis de Componentes Principales, con rotación Varimax); Coeficiente de confiabilidad de Cronbach (α), que permitió analizar la confiabilidad inter-items; y por último, el coeficiente de correlación de Pearson como última medida de la confiabilidad del test, pero para analizar su consistencia temporal (confiabilidad test-retest) Del análisis resultó que el Autorreporte Vivencial posee propiedades psicométricas satisfactorias. La estructura factorial muestra una agrupación aceptable de los ítems alrededor de tres factores, teóricamente distinguibles entre sí: vivencias depresivas, de ira-disgusto-rechazo y de ansiedad-miedo. También posee una elevada consistencia interna α=.81 y estabilidad temporal.
Abstract
The research was aimed at assessing the construct validity and reliability of the Experiential Self-report in the central provinces of Cuba. Quantitative paradigm was used for instrumental study in which we selected a probability sample comprised of 2 528 apparently healthy people, of whom 59,5% were female and 40,5% men with an age range from eighteen to eighty years, were applied the Experiential Self-report. The data processing was performed using SPSS / Windows 18.0. Statistical tests applied were: Exploratory Factor Analysis (using Principal Component Analysis with Varimax rotation); Cronbach Coefficient of Reliability (α), which allowed the analysis of inter-item reliability; and finally, the Pearson correlation coefficient as a last resort reliability of the test, but to analyze its temporal consistency (test- retest reliability). The analysis led to the Experiential Self-report has satisfactory psychometric properties. The structure factor shows a group acceptable items around three factors theoretically distinguishable: experience depression, anger-desplease-rejection and anxiety-fear. It also has a high internal consistency α= ,81 and temporal stability.
Palabras claves
Autorreporte Vivencial, Validez de constructo, Análisis factorial exploratorio y Confiabilidad, Experiential Self-report, Contruct validity, Exploratory factor analysis and reliability

Introducción
La vivencia constituye una unidad de análisis con elevado significado para la psicología, y las ciencias encargadas de estudiar al hombre y los problemas sociales.
Sin embargo, la vivencia presenta ciertas disyuntivas que limitan el quehacer profesional de la psicología. La revisión de la literatura sobre el término vivencia y su uso en las diferentes teorías psicológicas, demuestran la escasa sistematización de una definición conceptual, enfocada desde los preceptos de la escuela histórico-cultural de la psicología.
En Cuba se aprecia un auge en los estudios que intentan profundizar acerca del tema entre los que se destacan Fariñas (2005) y Fernández (2005). Estos autores centran su determinación en el carácter histórico-social de lo psíquico, posición que se sostiene sobre todo a partir de los supuestos de Vygotsky, quien ha legado la definición más acabada sobre el tema.
Es por esto que en el presente estudio se asume la vivencia como eslabón fundamental en el desarrollo psíquico. Unidad en la que se interrelacionan en un todo lo interno y lo externo; es decir la personalidad y el medio, los procesos cognitivos y afectivos. Es única e irrepetible para cada individuo; mediada por el contexto histórico-cultural en que se producen. Además tiene un carácter regulador de la conducta y dinámico al reestructurarse con el tiempo según las características del medio, y de las nuevas formaciones que el individuo adquiera (Vygotsky, 1984).
La tendencia a utilizar instrumentos de medición en el estudio de las categorías en la psicología se ha convertido en una necesidad. Actualmente no se conciben estudios profundos en los diferentes campos psicológicos sin auxiliarse de instrumentos de medición de las categorías implicadas, siendo el análisis factorial una de las técnicas más utilizadas (Platas y Gómez-Peresmitré, 2013; Peñate, Bello, García, del Pino-Sedeño, 2014; Kosson, Neumann, Forth,Salekin, Hare, Krischer, Sevecke, 2013; Dombrowski, Watkins, 2013).
Los instrumentos de medición han pasado a ser una herramienta que facilita el diagnóstico en las diferentes etapas del proceso de evaluación que emprenden evaluado y evaluador. El estudio de las vivencias no escapa de esta realidad.
En 1984 fue creado el Autorreporte Vivencial, por Jorge Grau Ábalo, para facilitar el estudio de las vivencias negativas que experimentan los individuos. A pesar de la alta utilidad de los resultados ( Fernández-Castillo, Rodríguez-Martín, Grau, Montiel y Bada, 2013; Rodríguez-Martín, Cárdenas-Rodríguez y Molerio-Pérez, 2012), producto de la aplicación del Autorreporte Vivencial y de explorar la relación de sus resultados con otras pruebas psicológicas, no se han realizado estudios psicométricos al test, que incluyan análisis de la estructura factorial y confiabilidad. Ello puede desencadenar que sus usuarios potenciales no lo apliquen por falta de garantías que certifiquen una adecuada validación; que se ignoren las informaciones obtenidas mediante su aplicación, que no posean validez científica los diagnósticos en los que se utiliza; y que su medición no sea lo suficientemente organizada y estructurada para facilitar lecturas más profundas e integradoras de sus resultados.
La necesidad de profundizar y ampliar los estudios sobre vivencia obliga a desarrollar instrumentos de medición fiables para la evaluación de dichos estados psíquicos. Por esta razón el presente estudio se dirigió a evaluar la validez de constructo y la confiabilidad del Autorreporte Vivencial.
Método
Selección de la muestra
Se utilizó una muestra de sujetos sanos en apariencia de las provincias de Camagüey, Ciego de Ávila, Sancti Spiritus, Villa Clara y Cienfuegos (Ver Tabla 1). El análisis factorial y la confiabilidad se realizó con una muestra de 2 528 sujetos, de ellos el 59,5% eran mujeres y el 40,5% hombres. La edad de los participantes en el estudio osciló desde los dieciocho hasta los ochenta años, con una media de 50,89 (±23.414) años. En el análisis de las relaciones test-retest participaron cien sujetos con una media de 33.02 (±13.826) años de edad (53% mujeres y 47% hombres).

Provincia

Cantidad de personas

Villa Clara

552

Cienfuegos

520

Sancti Spiritus

502

Ciego de Ávila

483

Camagüey

471

Total

2 528

Tabla 1: Distribución de la muestra por provincias para el análisis factorial
Se tuvieron en cuenta los siguientes criterios de selección de la muestra: Criterios de inclusión: encontrarse en el rango de dieciocho a ochenta años; manifestar el compromiso de realizar el retest; no presentar alteraciones psicopatológicas diagnosticadas; no estar realizando tratamiento con psicofármacos. Criterios de exclusión: diagnóstico de alteraciones psicopatológicas durante el período del estudio; iniciar tratamiento con psicofármacos; ocurrencia de un evento vital significativo que modifique sustancialmente las vivencias en el intervalo de aplicación del instrumento y no completar o entregar en tiempo el retest (válido solo para el análisis test-retest).
Instrumentos
Autorreporte Vivencial: Esta prueba fue elaborada por Jorge Grau en 1984, y consiste en presentar al evaluado una lista de catorce términos, que reflejan vivencias negativas, para que indiquen el grado en que los han experimentado en los últimos años. Su objetivo es conocer cómo la persona considera que se encuentra psíquicamente y qué estado psicológico predomina. El sujeto debe evaluar cada uno de los términos de acuerdo con el grado o nivel de intensidad con que él los experimenta y para lo cual se le presentan tres categorías en distintos niveles, que son: escasamente, moderadamente e intensamente.
Procedimientos
La administración de dicho test tuvo lugar en un horario preestablecido por acuerdo de los participantes. La aplicación se realizó de manera individual. Se garantizó la voluntariedad de participar; así como la confidencialidad de los resultados. Una vez aplicada la prueba se realizó una segunda aplicación del test transcurridos quince días.
 Análisis de los resultados
Para el análisis de los resultados fue utilizado el SPSS/Windows 18.0. Se realizó un Análisis Factorial Exploratorio, con rotación Varimax para analizar la estructura factorial de la prueba. También se aplicó el Coeficiente de confiabilidad de Cronbach (α). Por último se realizaron correlaciones bivariadas.
El primer momento de este análisis se dedicó a explorar la estructura factorial de la prueba, la cual reveló una clara agrupación en tres factores, que respondieron al registro de: vivencias depresivas, de ira-rechazo y ansiedad-miedo (Ver Tabla 2).

 

 

 

Factor 1

Factor 2

Factor 3

Tristeza

.768

Irritabilidad

.488

Inquietud

.594

Apatía

.420

Ira

.601

Desconfianza

.582

Sufrimiento

.785

Rechazo

.707

Miedo

.454

Abatimiento

.688

Desprecio

.718

Inseguridad

.614

Angustia

.729

 

 

Ansiedad

.607

Tabla 2. Matriz rotada de factores
En el factor-1 se agruparon los ítems 4, 6, 8, 9 y 10, que caracterizan las vivencias negativas depresivas (tristeza, apatía, sufrimiento, abatimiento y angustia). El factor apatía carga simultáneamente para los factores uno y dos, sin embargo se determinó agruparlo con los ítems del factor uno, pues resultaba más compatible con las vivencias negativas depresivas que con las vivencias negativas de ira-disgusto-rechazo como es el caso de los ítems del factor-2. En este quedaron agrupados los ítems 3, 11, 12 y 14, que caracterizan las vivencias de ira-disgusto-rechazo (irritabilidad, la ira, el rechazo y el desprecio).
Por último, en el factor-3 se agruparon los ítems 1, 2, 6, 7 y 13 que caracterizaron las vivencias negativas de ansiedad-miedo (inquietud, desconfianza, miedo, inseguridad y ansiedad).
En la matriz de componentes rotados se indica la cantidad de interacciones que fueron necesarias para obtener el ajuste máximo (Ver Tabla 2). En este caso las variables tristeza, sufrimiento, abatimiento y angustia se agruparon con valores similares. La apatía, por su valor reportado también pudo ser agrupada en el grupo de vivencias del factor-2 pero se consideró que presentaba mayor relación con el factor-1. El análisis de las comunalidades resulta un elemento sumamente importante, pues permite evaluar cuán relacionados se encuentran los ítems con su constructo. Si se toma en cuenta que en muestras numerosas, se consideran valores bajos aquellos cuya varianza no pueda explicar una proporción superior al 30% (Gardner, 2003), todos los ítems en el presente estudio presentaron valores superiores a este.
En un análisis de confiabilidad se observaron valores de α=.81, lo cual constituye un excelente indicador de la consistencia interna de la prueba para medir la tendencia general al registro de vivencias negativas. Con relación a su agrupación factorial se mostraron índices satisfactorios para los dos primeros factores (F1 α=.78 y F2 α=.63) y aceptable para el tercer factor (F3 α=.59). Por último, se registraron índices de consistencia interna altamente satisfactorios para un período de tres semanas de aplicación del retest para todos los factores evaluados, así como para la puntuación total de la prueba (Ver Tabla 3).

Factores

Retest

Vivencias Depresivas (F1-Test)

.661***

Vivencias de Ira-Disgusto-Rechazo (F2-Test)

.254***

Vivencias de Ansiedad-Miedo (F3-Test)

.654***

Tendencia general al registro de vivencias negativas (Test)

.612***

Leyenda: ***= p<.001 para el Cociente de Correlación de Pearson.
Tabla 3. Confiabilidad test-retest
Discusión
Los resultados de la presente investigación demuestran que el Autorreporte Vivencial posee propiedades psicométricas satisfactorias.
El análisis de la estructura factorial del Autorreporte Vivencial muestra una agrupación aceptable de los ítems con respecto al constructo que pretende medir.
En este sentido, resulta de suma importancia este resultado, si se parte de lo complejo que ha resultado encontrar coherencia y sistematicidad en las concepciones ofrecidas por algunos de los autores que se han esforzado por definir el término (Loffka, 2010; Vázquez, 2011).
Un segundo elemento de interés lo constituye la agrupación de los ítems alrededor de tres factores, teóricamente distinguibles entre sí, este el caso de las vivencias depresivas, de ira-disgusto-rechazo y de ansiedad-miedo. En general estas constituyen reacciones básicas que se caracterizan por una experiencia afectiva desagradable o negativa y una alta activación fisiológica (Moya, 2010).
Estas reacciones tienen una función preparatoria para que las personas puedan dar una respuesta adecuada a las demandas del ambiente, por lo que se consideran respuestas adaptativas para el individuo. Sin embargo, en ocasiones encontramos que algunas de ellas pueden transformarse en patológicas en algunos individuos, en ciertas situaciones, debido a un desajuste en la frecuencia, intensidad, adecuación al contexto, entre otros (Piqueras, Ramos, Martínez., A y Oblitas, 2009).
En el factor 1 se agrupan los ítems que caracterizan las vivencias negativas depresivas. Estas se experimentan como una experiencia de desánimo, melancolía, desaliento, pérdida de energía, culpabilidad excesiva, baja autoestima, dificultad en las relaciones interpersonales. Se ha estudiado el impacto negativo de este grupo de vivencias en la salud (Cuijpers, Vogelzangs, Twisk, Kleiboer, Li y Penninx, 2014; Cukor, Halen, Asher, Coplan, Weedon, Wyka, Saggi, Kimmel, 2014). Sin embargo a pesar de todo este malestar, la postura de los individuos que experimenta este tipo de vivencias negativas en lugar de ser solucionadora es meramente pasiva ya sea cuando se trata de una situación determinada o cuando se ha establecido como un rasgo de la personalidad. Pero al igual que cualquier otro estado vivencial tiene una función filogenética adaptativa para recabar la atención y el cuidado de los demás, constituir un modo de comunicación en situaciones de pérdida o separación, o ser un modo de conservar “energía” para poder hacer frente a ulteriores procesos de adaptación. (Klein, 2010; Piqueras et al, 2009).
Las vivencias que se agrupan en el factor 2 son vivencias de ira-disgusto-rechazo, estas se relacionan más con la excitabilidad (a nivel fisiológico-cortical y psicológico) y pueden estar marcadas por una distorsión cognitiva de los sucesos que acontecen a las personas, que disparan esos mecanismos vivenciales, quizás lo que llamó Spielberger al construir su concepción rasgo (hostilidad), estado (ira) con respecto a estas emociones, es una tendencia a las reacciones tipo “anger” (rabia, ira) (Spielberger, 1996, Spielberger y Reheiser, 2009).
Este tipo de reacciones se caracteriza por la sensación de energía e impulsividad, la necesidad de actuar de forma intensa e inmediata (física o verbalmente) para solucionar de forma activa la situación problemática. Por lo general va a acompañada de tensión muscular y activación del Sistema Nervioso Autónomo. Se experimenta como una experiencia aversiva, desagradable e intensa, relacionada con impaciencia (Nicholson, Houle, Rhudy y Norton, 2007, Nederlof y Muris, 2014).
Por último en el tercer grupo de factores se aglutinan las vivencias negativas de ansiedad-miedo. Estas generalmente se desencadenan ante una situación de amenaza o peligro físico o psíquico para dotar al organismo de la energía necesaria para anularlo o contrarrestarlo mediante una respuesta (conducta de huida o de agresión. Es por esto que se dice que constituyen un mecanismo que funciona de forma adaptativa (Piqueras et al, 2009).
Si bien es cierto que es completamente necesario un componente adecuado de precaución en situaciones peligrosas en especial y un nivel moderado de ansiedad para afrontar los retos futuros; cuando estos niveles se intensifican se convierten en una de las experiencias más desagradables (Langer,Rodebaugh, Menatti, Weeks y Schneier, 2014; Milrod, Markowitz, Gerber, Cyranowski, Altemus, Shapiro, Hofer y Glatt, 2014). Genera depresión, desasosiego, tensión, preocupación, incluida la excitación del sistema nervioso autónomo, recelo por la propia seguridad o por la salud, sensación de pérdida del control, pudiendo variar desde una ligera aprensión hasta un temor intenso o pánico. Este grupo es particularmente interesante, porque revela la influencia del autoconcepto y de las creencias “del self” (autovaloración, autoconfianza, autoeficacia) en forma de una “baja” o “caída2 de la seguridad en sí mismo (Chacón, Grau, Guerra y Massip, 2006; Riveros, Hernández, H. y Rivera, 2007).
Puede, además, afirmarse que la prueba posee una elevada consistencia interna, tanto para su calificación general como para la agrupación en factores.
Los elementos que avalan la estabilidad temporal de la medida en ausencia de eventos significativos que las modifiquen sustancialmente quedan establecidos en las correlaciones test-retest. (Abad et al, 2006). Estas correlaciones resultaron significativas tanto en la calificación general como en su agrupación por factores.
Los resultados del estudio permiten afirmar que el Autorreporte Vivencial constituye un instrumento que revela la presencia de tres factores matemática y teóricamente distinguibles entre sí con excelentes niveles de confiabilidad, estabilidad temporal.

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