Vol 3. Núm 7. 2015
MARTÍ, VYGOTSKI Y LOS FUNDAMENTOS DE LA PSICOLOGÍA CUBANA HISTÓRICO CULTURAL
Diego Jorge González Serra Facultad de Psicología
Resumen
El objetivo de la presente ponencia es desarrollar la idea de que los fundamentos teóricos y éticos de la psicología cubana histórico cultural se encuentran en la unión del pensamiento cubano del siglo XIX, que tiene en José Martí su punto más alto, y el pensamiento de Lev Vygotski y demás continuadores, los cuales desarrollaron la psicología dialéctica. Por ello se destaca la gran similitud entre los principios epistemológicos de ambas posiciones teóricas y la orientación axiológica de ambos hacia la formación de un ser humano espiritualmente superior. Una primera cuestión radica en la similitud esencial entre el método dialéctico de Vygotski y el método electivo de Martí. Para Martí el espíritu humano constituye una unidad de contrarios en múltiples direcciones. Por ello, el pensamiento electivo de Martí es esencialmente dialéctico. Martí coincide con Vygotski en su posición epistemológica al destacar la fuente del conocimiento como la unidad de observación y reflexión. Otra importante cuestión radica en que tanto Martí como Vygotski destacaron el carácter socio histórico del psiquismo humano. Dice Martí que el ser humano es un reflejo de su sociedad, Ambos, Martí y Vygotski se orientaron a crear un hombre espiritualmente superior. Martí se empeñó en forjar un ser humano altruista, creador e independiente, que pueda realizar su naturaleza. Por ello estimamos que ambos pensadores constituyen el fundamentos teórico y axiológico de la psicología cubana histórico cultural.
Abstract
The objective of the present report is to develop the idea that the theoretical and ethical foundations of the cultural historical Cuban Psychology are in the union of the Cuban thinkers of the XIX century, that have in José Martí its higher point, and the thought of Lev Vygotski and other continuators, which developed the dialectical psychology. A first question resides in the essential similarity between the dialectical method of Vygotski and the elective method of Martí. The elective thought of Martí is essentially dialectical. Martí coincides with Vygotski in epistemology highlighting the source of the knowledge in the union of observation and theory. Martí and Vygotski point out the historical character of the human psyche. Martí said that the human being is a reflection of his society. Martí and Vygotski want to create a spiritually superior man. Martí wants to forge an altruistic human being, creator and independent We estimate that both thinkers give us the theoretical and ethical foundations of the cultural historical Cuban psychology.
Palabras claves
epistemología, enfoque histórico cultural, epistemology, historical cultural aproach

Introducción
En su trascendente trabajo “Nuestra América” José Martí (1975, t. 6, p. 18) eminente pensador, poeta y político independentista cubano del siglo xix, expresó: “Injértese en nuestras repúblicas el mundo; pero el tronco ha de ser el de nuestras repúblicas”. Y haciendo nuestro este punto de vista, pensamos que para desarrollar la psicología cubana histórico cultural del presente y el futuro, debemos tener en cuenta lo expresado por nuestros pensadores cubanos del siglo xix, Caballero, Varela, Luz y Martí, entre los cuales, este último ocupa el lugar más alto y cercano.
Y consideramos que resulta decisivo para la psicología cubana histórico cultural, el aporte teórico, las ideas psicológicas de José Martí, cuya existencia hemos demostrado en un libro (González, D. J., 1999), y la orientación moral del Ideario Martiano dirigida hacia el bien y la formación de un ser humano altruista, creador e independiente. También debemos tener en cuenta todo el desarrollo de la psicología cubana, que en 1960 produjo el primer libro de la psicología marxista cubana, en la obra de Diego González Martí. (González, D. 1960)
La otra gran corriente de pensamiento psicológico que nos sustenta es la obra de Lev Semionovich Vygotski, padre de la psicología histórico cultural en el mundo, y de la orientación teórica dialéctica que él inició en psicología, de enorme importancia para el desarrollo futuro de nuestra ciencia.
Por ello queremos dedicar esta ponencia a la consideración de las similitudes entre ambos pensadores y la perspectiva actual y futura que proyectan hacia nuestra ciencia.

Desarrollo
Una cuestión inicial y central radica en el método dialéctico de Vygotski y el método electivo de Martí. Sobre su método de pensamiento escribió José Martí:
Método bueno filosófico es aquel que, al juzgar al hombre lo toma en todas las manifestaciones de su ser; y no deja en la observación por secundario y desdeñable lo que, siendo tal vez por su confusa y difícil esencia primaria no le es dado fácilmente observar. (Martí, J. 1975, t.19, pp. 364-365)
En su trascendental trabajo “Nuestra América” expresa igualmente: “... el que pone de lado, por voluntad u olvido, una parte de la verdad, cae a la larga por la verdad que le faltó, que crece en la negligencia, y derriba lo que se levanta sin ella”. (Martí, J. 1975, t. 6, p. 18)  También dijo “lo verdadero es lo sintético”. (Ibídem t. 6, p. 18 y 233; t. 19, pp. 364-365)
Ambos métodos, el electivo de Martí y el dialéctico, de Vygotski tienen una misma esencia que consiste en el enfoque multilateral de ambos, el cual supera el pensamiento unilateral y el ecléctico. Para Martí todo lo verdadero es valioso, proceda de donde proceda. Y Vygotski dijo exactamente eso, o sea, que la tarea es integrar todo lo realmente científico de la psicología precedente, sobre una nueva base.
En las ideas psicológicas de José Martí se aprecia su enfoque electivo que, en esencia, es dialéctico. Desde los más tempranos momentos y en todo el decurso de su obra Martí concibe el espíritu como la unidad de los opuestos: la unidad de espíritu y conducta. dijo que el hombre es exógeno y endógeno, que es una fiera educada, un individuo y a la vez una expresión de su pueblo, que en él actúa lo innato y lo adquirido, lo actual y el desarrollo pasado, natural y social; la inteligencia es de creación y de aplicación y que en ella actúa la contradicción entre imaginación y razón, entre lo voluntario y lo involuntario; señaló los conflictos que existen entre altruismo y egoísmo, entre la convención formal y la realización de la propia naturaleza humana; la unidad del conocimiento y del afecto; la unidad de individuo y sociedad.
En resumen, la ciencia del espíritu, o sea, la psicología, para Martí, es la ciencia de las contradicciones. Y claro, esto no es exclusivo de sus ideas psicológicas, sino que es propio de todo su pensamiento filosófico y científico.
Basado en el estudio de las ideas psicológicas de José Martí afirmamos que él fue un antecesor en un plano filosófico, de la psicología dialéctica, inaugurada por Lev Vygotski. Claro que Martí no fue un psicólogo y sus ideas psicológicas nacen de su posición filosófica electiva, de su gran interés por el psiquismo humano, de la observación de sí mismo y de la práctica de su vida,
En los momentos en que surgía en el mundo la psicología como disciplina independiente de la filosofía, José Martí planteó y fundamentó la necesidad e importancia de lo que llamó la ciencia del espíritu, basada en hechos.
En l883 dice: "La ciencia del espíritu, menos perfeccionada que las demás por estar formada de leyes más ocultas y hechos menos visibles, ha de construirse sobre el descubrimiento, clasificación y codificación de los hechos espirituales". (Martí, J., 1975, t. 8, p. 347)
Esta es la primera vez en sus escritos que Martí habla de "Ciencia del Espíritu", de "leyes" de esta ciencia y de "hechos espirituales".
Y en una nota preparatoria de un artículo dice:
Los hechos son la base del sistema científico, sólida e imprescindible base sin la cual no es dado establecer, levantar edificio alguno de razón... Y hay hechos en el mundo del espíritu. (Ibídem, t. 23, p. 44)
Y en los hechos del espíritu Martí incluye las vivencias, pero también los datos de la conducta. Dice: "Vive con un hombre; solo así sabrás quien es". (Martí, J. 1975, t. 21, p. 76).
Y en febrero del ochenta en un artículo sobre el pintor Detaille expresa:
Para juzgar al hombre solo hay un camino. Cuando su patria estuvo en peligro y otros artistas lloraban en lugar seguro sus infortunios, Detaille, ya famoso, dejó a un lado sus pinceles y con el fusil al hombro sacrificó su naciente nombradía por la defensa de su país. (Ibídem, t. 15 p. 301)
O sea, para el Apóstol el conocimiento del ser humano debe basarse en la observación de su conducta y no solo en lo que manifiesta subjetivamente, aunque esto último también es un importante dato para la ciencia del espíritu. Pues el Apóstol no separó el espíritu de la actividad del hombre, sino que apreció su unidad, su identidad y continuidad.
Para Martí dentro de la actividad o conducta del ser humano está su espíritu que se expresa en ella y, además, el espíritu mismo, el pensar, es acto, es actividad.
Esto implica su posición epistemológica referente al conocimiento humano. Dijo: “Pensar constantemente con elementos de ciencia, nacidos de la observación, en todo lo que cae bajo el dominio de nuestra razón… –he ahí los elementos para ser filósofo.  Luego estos elementos son observación y reflexión. (Martí, J. 1975, t. 19, p. 362).
Solo la unidad de observación y reflexión nos puede dar el conocimiento. Y la observación, en el contexto de la práctica y del experimento, no se reduce a su aspecto material, sino que incluye la consideración del espíritu.
Esta epistemología dialéctica de Martí supera tanto al positivismo (que solo se basa en la observación de hechos materiales, físicos) como al anti positivismo que solo se fundamenta en la interpretación subjetiva, en la reflexión. En este aspecto esencial también coinciden Martí y Vygotski.
Es en un breve artículo para La América de Nueva York, llamado “Libro nuevo y curioso” en mayo de l884, donde Martí nos ofrece su único y más importante trabajo dedicado por entero a su concepción y a su promoción de la psicología científica. Allí dice: "... la filosofía materialista, al extremar sus sistemas, viene a establecer la indispensable necesidad de estudiar las leyes del espíritu". (Martí, J.,1975, t. 15, p. 395)
Exagerando podríamos decir que este es el manifiesto psicológico de José Martí, donde plantea la indispensable necesidad de desarrollar la ciencia del espíritu, de descubrir sus leyes, leyes generales que no se contradicen con la originalidad fructífera e individualidad de la persona humana, porque el hombre no es una entidad definitivamente aislada sino que pertenece a tipos, y responde a regularidades. Y nos habla de los egoístas y los altruistas y de esos momentos luminosos en que hombres acumulados ponen cada vez más alto la bandera humana, porque esta es también una ley del espíritu. Y repite: "La vida espiritual es una ciencia, como la vida física" (Martí, J., t. 15, p. 396) Y a continuación, criticando las ideas de Galton, aborda el problema de la herencia de los atributos psicológicos en el hombre, señalando el rol fundamental del aprendizaje, de la experiencia, asumiendo un enfoque multilateral, sintético.
Otra cuestión esencial de coincidencia entre el pensamiento de Martí y el de Vygotski, radica en la concepción martiana sobre el carácter histórico social del ser humano.
Uno de los fragmentos de Martí, posiblemente escrito en Nueva York entre los años 1885 y 1895, dice: “El hombre es exógeno y endógeno”. (Martí, J. 1975, t. 22, p. 225).
Busquemos en su obra qué pudo querer decir con los términos “exógeno” y “endógeno”. Exógeno indica que viene de fuera, o sea, que el hombre es un reflejo.
En su biografía de Henry Ward Beecher (Martí, J., 1975, t.13, p. 34) expresa: “Nada es un hombre en sí, y lo que es, lo pone en él su pueblo ... Los hombres son productos, expresiones, reflejos”.
Endógeno quiere decir que tiene su génesis dentro de sí mismo. Así expresó: “Hombre es algo más que ser torpemente vivo: es entender una misión, ennoblecerla y cumplirla” (Martí, J. 1975, t. 6, p. 332). “Fuerza es que cada hombre, con sus manos tenaces se labre a sí propio”. (t.9, p.272) “El hombre ha de realizar su naturaleza”. (t.4, p. 474).
A partir de estas afirmaciones suyas pensamos que señaló tanto la determinación externa, (exógena) del hombre, como su carácter activo y creador, su auto determinación (endógena).
Abordando la cuestión del carácter natural o social del ser humano dijo: “El hombre, en verdad, no es más, cuando más es, que una fiera educada. Eternamente igual a sí propio, ya siga desnudo a Caín, ya asista con casaca galoneada, a la inauguración de la Estatua de la Libertad, si en lo esencial suyo no cambia, cambia y mejora con el conocimiento de los objetos de la vida y de sus relaciones”. (Martí, J. 1983, p. 74)
De esta forma destacó tanto el vínculo del ser humano con el animal, con la naturaleza, como lo que la distingue de ella, su carácter espiritual y superior, su educación. Dijo: “Todo hombre es una fiera dormida. Es necesario poner riendas a la fiera. Y el hombre es una fiera admirable: le es dado llevar las riendas de sí mismo”. (Martí, J., 1975, t. 5, p. 110).
Son muy importantes sus criterios sobre la correlación entre lo innato y lo adquirido en el ser humano. Dijo: “A la obra de expresión ha de anteceder la de impresión. Las dotes innatas hierven bien y sazonan las impresiones recibidas; mas, privadas de estas, se escapan por los altos aires, cual globo sin peso”. (Martí, J. 1975, t.13, p. 246).  Estos criterios de Martí sobre la unidad de la fiera y lo educado, de lo innato y lo adquirido en el ser humano, se corresponden con su afirmación de que “cada hombre es en sí el resumen de los tiempos...” (Martí, J. 1975, t. 14, p. 347). Pues para él “... en el espíritu del hombre están, en el espíritu de cada hombre, todas las edades de la Naturaleza” (Martí, J. 1975, t. 8, p. 333). Y afirma igualmente que “el mundo animal está en concreción, en toda asociación o persona humana: cada hombre lleva en sí todo el mundo animal...” (Martí, J. 1975, t. 10, p. 79). Y a todo esto añade algo muy importante, para nuestro objetivo de esclarecer su pensamiento en cuanto al carácter social del ser humano, pues afirma: “La vida individual es un resumen breve de la vida histórica” y añade: “... la vida de un hombre copia la vida de una nacionalidad...” (Martí, J. t. 19, pp. 441-442). Y señaló “...esa interpenetración misteriosa del espíritu del hombre y el del pueblo en que viene a la vida...” (Martí, J. 1975, t. 10, p. 62), pues nada es un hombre en sí, y lo que es, lo pone en él su pueblo. Este es el resumen, la conclusión, del pensamiento de José Martí sobre la naturaleza social del ser humano.
Pero, al igual que Vygotski, Martí se proyectó hacia la formación de un ser humano superior al existente en la sociedad capitalista de su época, pues denunció el carácter egoísta y vanidoso del ser humano que tiene su génesis en la riqueza, a la vez que señaló su bondad, su desinterés.  Dijo: "Se ha de tener fe en lo mejor del hombre y desconfiar de lo peor de él. Hay que dar ocasión a lo mejor para que se revele y prevalezca sobre lo peor. Si no, lo peor prevalece". (Martí, J. 1975, t. 6, p. 22) Unió ciencia y moral.
El Ideario Martiano plantea una tarea fundamental a la psicología del siglo xxi: luchar por un hombre altruista (entregado a la patria y a la humanidad), creador y libre (que no sea víctima de la convención ni del formalismo, y que pueda realizar su naturaleza). Pues dijo: he aquí el único modo de poblar la tierra de una generación vigorosa y creadora que le falta.
Conclusiones
Es increíble la actualidad del pensamiento de José Martí. La luz de su genio ilumina el presente y el futuro de la humanidad. Como también es sorprendente la trascendencia y grandeza del legado de Vygotski.
Ambos, las ideas psicológicas de Martí y de los pensadores cubanos del siglo xix y las ideas psicológicas de Vygotski, y demás continuadores, por su igualdad esencial, su profundidad, y su alcance excepcional, constituyen en nuestro criterio, la guía teórica y moral de la psicología cubana histórico cultural, desde ahora y para siempre.

Bibliografía
González Serra, D.J. (1999) Martí y la Ciencia del Espíritu. La Habana: Simar S. A.
González Martín, D. (1960) Experimentos e Ideología. Bases de una Teoría Psicológica. Mérida, Venezuela: Imprenta Universitaria.

Martí Pérez, J. (1975) José Martí. Obras Completas. La Habana: Ciencias Sociales.

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